Días atrás publicamos un artículo (ranking) sobre las 10 mejores películas de karate de la historia. Comenzamos hoy una serie en la que iremos analizando todas los films que aparecen en aquella lista.

Estrenada en España como “De profesión: invencible” (el original es “King bóxer”, en algunos países de habla latina se tituló “Los cinco dedos de la furia”), es una producción de la Shaw Brothers (Hong Kong) de 1972.

Se rodó en Hong Kong, lleva la firma de Run Run Shaw y la dirigió acertadamente Jeong Chan Hwa, siguiendo el estilo que había iniciado la década anterior el gran Chang Cheh.

Esta fue la primera película de kárate que vi, en el cine que había al lado de mi casa cuando era niño, el mítico y enorme Florida de L´Hospitalet de Llobregat, en un programa doble en el que también se proyectaba “El abuelo” que protagonizaba Fernando Rey.

También tiene el honor de ser la primera película de los Shaw Brothers que se estrenó en España.

“De profesión: invencible” lo tiene todo para conseguir entretener. Un guión excelente para hacer las delicias de los amantes del género y con el añadido de dos historias de amor, un cierto erotismo en alguna escena, un ritmo endiablado que no da tregua y escenas perfectamente coreografiadas. Además muestra múltiples estilos de lucha. No hay tiempos muertos, hay varias sub tramas que acaban convergiendo en el desenlace final. No es la típica historia de venganzas. Toda la galería de personajes está muy conseguida.

Quentin Tarantino la considera su película favorita del género e incluso usó parte de la banda sonora en “Kill Bill”. En la banda sonora encontramos referencias de western y concretamente de Ennio Morricone. Fusiona muy bien elementos orientales con el western. La película se cierra con un brillante plano fijo que recuerda a Sergio Leone y una música que fusiona el estilo Morricone con sonidos miméticos de China. Fue una de las primeras películas de este estilo que incluyó un score original.

El protagonista total es el actor Lo Lieh que está en total estado de gracia y que ya había destacado en “El trío magnífico” de Chang Cheh junto a Wang Yu. Lieh hizo el mejor trabajo de toda su carrera, está extraordinario y certero, sabe gestualizar y mostrar tanto el triunfo como la derrota. Consigue una expresividad pocas veces vista en un film de tanta acción como este. La secuencia en la que sus manos rojas siguen entrenándose ya forman parte de la mitología del cine de artes marciales.

Lo Lieh había nacido en 1939 y murió en 2002. Destacó en “14 Amazonas”, “Los héroes”, “Cinco Shaolin Masters”, “La espada mágica” o “Patada mortal” que también dirigió.

“De profesión: invencible” desarrolla los 4 grandes temas del género: el honor, el aprendizaje, la venganza y la redención. Nos cuenta la historia de un luchador que debe superarse y vencer a las adversidades, aprender nuevas técnicas para cumplir venganza y restituir el honor de su escuela.

Dos importantes escuelas rivales se preparan para enfrentarse en un torneo de lucha, asistiremos a todo el proceso.

Lo Lieh con esta película alcanzó fama en occidente, algo que le sirvió posteriormente para rodar en España (era una coproducción con Italia), “El kárate, el colt y el impostor”, un spaghetti western con elementos de kung fu bastante torpe y atropellado (tenía alguna escena de destape, propio de la época) que pretendía seguir la estela de la conocida serie televisiva protagonizada por David Carradine, “Kung fu”. En el reparto también estaban Lee Van Cleef, Patty Shepard y Julián Ugarte.

“De profesión: invencible” tiene varias escenas de lucha memorables, de un marcado tono sangriento y feroz, que fueron muy imitadas posteriormente. Hay un héroe de una pieza pero con un perfil poderoso, no siempre es un triunfador, no es la típica película de porrazos y patadas. El enfrentamiento con los luchadores japoneses y dos estilos de combatir marcó un antes y un después. Consiguió aficionar a este tipo de cine a los niños y adolescentes de los años 70. Junto a Lo Lieh aparecen varios de los actores habituales de la factoría Shaw Brothers: Wang Ping, Tung Lam, James Nam o Fang Mien.

Estamos ante una película que entretiene y debería proyectarse de nuevo y ser recuperada, como ya lo fuera en Francia, por ejemplo, hace unos años “La furia del tigre amarillo”, de Chang Cheh y que protagonizaron David Chiang y Ti Lung.

En definitiva, “King bóxer” es cine de evasión, para pasar un buen rato.

                      José López Pérez