Son queridos y adorados por público.  Ganan sueldos de millones de dólares y sus films hacen ganar mucho más a los ejecutivos. Tienen vidas de lujo. Esposas y esposos glamurosos y pasan a la historia del cine por sus logros económicos (taquilla) u artísticos (premios).

Pero también es cierto, que en muchos casos, todo éxito es efímero y también traicionero.

Porque si algo les convierte en estrellas del celuloide no es su calidad interpretativa, su carisma o su trato con la prensa, es algo mucho más sencillo.

Para Hollywood, sólo se es una estrella si eres ejemplar . Intérprete ejemplar, marido o esposa ejemplar, padre o madre ejemplar…

En este reportaje haré un pequeño resumen de varias estrellas del Hollywood moderno que vieron sus carreras truncadas debido a su vida personal: divorcios, drogas, infidelidades… No es un experimento científico ni hay pruebas irrefutables de que siempre ocurra (porque hay casos contrarios) pero si me parece interesante como ejercicio sociológico. Aquí unos cuantos casos:

KEVIN COSTNER: El actor californiano protagonizó varios éxitos fulminantes a finales de los 80. Como “Los intocables”, “Los Búfalos de Durham” “Campo de sueños” , que le convirtieron en una de las estrellas más prometedoras. Su mega-taquillera y oscarizada “Bailando con lobos” le pusieron en el punto de mira de todos los grandes estudios. RobinHood. Principe de los ladrones”,  “JFK” ,y finalmente, “El guardaespaldas” hicieron de él uno de los actores mejor pagados de Hollywood con 15 millones de $ por película.

Aunque por entonces ya estaba embarcado en la famosa (o mejor dicho infame) “Waterworld”, que en principio parecía destinada a ser un éxito, el divorcio en 1994 de su esposa Cindy, con la que llevaba casado 16 años, causó un gran revuelo por el coste del juicio, 30 millones de dólares, más lo que tuvo que pagarle a su exesposa: 50 millones de dólares.

Costner, que había sido “amante esposo y padre” se convirtió en un apestado para los ojos deHollywood, que ya no podían venderle como el hombre ideal para los niños y mujeres de la puritana Norteamérica. Todo esto se saldó con el fin de su carrera, acumulando fracaso tras fracaso: Un mundo perfecto, Wyatt Earp y finalmente, Waterworld, cuyo presupuesto era de 175 millones de dólares y aunque en la taquilla mundial consiguió 264 millones, en EEUU no pasó de los 88 millones. Costner siguió rodando, por supuesto, pero ya no ha vuelto a conseguir un éxito como Hollywood lo califica.

Y mención aparte para Mensajero del futuro, el film de ciencia-ficción que dirigió en 1997 intentando emular el éxito de Bailando con lobos que se saldó con: presupuesto, 80 millones; recaudación, 17 millones.

 

JEAN-CLAUDE VAN DAMME: Van Damme, belga de nacimiento, llegó a los EEUU en los 80 sin un céntimo y sin saber hablar inglés. A finales de esa década protagonizó un buen puñado de pequeñas películas de acción para la extinta Cannon Films que le hicieron un hueco entre el público, como Contacto Sangriento, Cyborg, Kickboxer.

Pero en los 90, las majors de Hollywood vieron en él un diamante en bruto al que explotar: pensaban que si el público de artes marciales se juntaba con el “gran público”, podrían tener una nueva estrella y ganar millones de dólares con él (o a su costa). Y así fue: el belga protagonizó para Columbia Doble Impacto y entró de lleno en el cine de “serie A”, con éxitos internacionales como Soldado Universal, Blanco Humano, Time Cop, e incluso la denostada Street Fighter, que consiguió 99 millones de $ y casi el doble en conceptos de merchandising.Curiosamente, al llamado “Belga de Oro” nunca le afectaron sus bodas y divorcios (en 1995, acumulaba ya 3 exmujeres y su actual esposa), entre otras cosas, porque a sus fans les daba poco menos que igual.

Pero en las navidades de 1995, cuando estrenaba Muerte Súbita, Van Damme fue “pillado” en una clínica de desintoxicación de drogas y ese fue su final. Los fans sí que no lo aceptaron (¿un ex deportista metido en drogas?) y dejaron de seguirle, comenzando con el fracaso de su debut como director, el film de artes marciales y aventura de época The Quest. Pero la gota que colmó el vaso fue cuando Universal Pictures iba a renovarle el contrato: Van Damme, al teléfono con un ejecutivo de la compañía y totalmente “puesto” por la coca, les pidió 30 millones de dólares por película.

Le colgaron e teléfono.

Y nunca más se lo cogieron.

Y aunque Columbia Pictures le hizo un contrato por 3 películas (a 6 millones por película) la carrera del belga nunca se levantó (en especial la secuela de Soldado Universal con la que el belga intentó salvarla).

Actualmente, goza de cierto “respeto” por su protagonismo en la excelente “JCVD” o su aparición secundaria como villano en algunas super-producciones (Kung-Fu Panda 2, Los Mercenarios 2).

 

 JENNIFER LOPEZ: El caso de Jennifer Lopez es singular. La ¿cantante? y ¿actriz? ya era una mega estrella de la música antes de que quisiera (y consiguiera) ser una estrella del cine…curiosamente en la profesión en la que había empezado.

Después de vender millones de discos por todo el mundo, Hollywood vio en ella la opción de seguir haciéndolo en el cine: así consiguió protagonizar éxitos de taquilla y/o ciertamente prestigiosos, en géneros de todo tipo como Asalto al tren del dinero, Jack, Anaconda, Giro al infierno, Un romance muy peligroso o La Celda, hasta Sucedió en Manhattan, que dio a Lopez por fin, poder en Hollywood. Quizá demasiado. En ese momento (2002), una “sombra” acechaba a la actriz que perdura hasta nuestros días: su personalidad posesiva y divismo trascendió películas, música y medios de información, que la presentaban poco menos que como un DIABLO salido del infierno. Sus múltiples divorcios y aventuras, no sólo acabaron con su carrera, sino con la de los hombres con los que estaba. Que se lo digan al pobre Ben Affleck y su Gigli,  cuya relación con López arruino su carrera (aunque ahora la ha salvado), así como la de Marc Anthony, cuya carrera musical (según algunos medios su propia salud) se fueron al traste al decir “Sí, quiero” a la protagonista de “Selena”.

Por supuesto, nadie quería trabajar con ella, a pesar del intento de seguir en la industria con films como La madre del novio , que le devolvieron cierto caché taquillero. Y sobre todo a raíz de su turbulento divorcio, en 2011, con Marc Anthony, que parece haber destruido definitivamente la carrera de la que fue en su día, la reina latina de las pistas de baile. Actualmente ha vuelto a su carrera musical y se junta con gente como Pit Bull para reventar las emisoras de radio (y los tímpanos de las personas).

 

HARRISON FORD: ¿Qué podemos decir de Ford? ¿Quién no le conoce? Ford era el prototipo de estrella que Hollywood adora: simpático, amable, buen hombre, y gran marido. Dos sagas le han convertido en el más grande entre los grandes: “StarWars” e “Indiana Jones”. Pero Ford vivió más allá de ellas con taquillazos como Único testigo (nominación al Oscar incluida), Armas de mujer, Presunto inocente, las 2 entregas del literario personaje Jack Ryan (Juego de patriotas, Peligro inminente) , y sus últimos 2 grandes éxitos, Air Force One y Lo que la verdad esconde, ésta última, gracias al papel que él hacía (que no voy a revelar si no la habéis visto).

Ford llevaba por entonces 20 años casado con la guionista de E.T., Melissa Mathison (que se la presentó Spielberg). Pero en 1999 Ford conoció  a la actriz de Ally McBeal, CalistaFlockhart, con la que inició un idilio, que se hizo público en 2002. La infidelidad dio la vuelta al mundo y, como bien saben en Hollywood, acabó con la carrera de Indiana Jones.  Sus siguientes films fueron fracasos de taquilla como K-19. TheWidowmakery Hollywood: departamento de homicidios.

 En 2004 se hizo oficial el divorcio de la pareja por valor de…80 millones de dólares.

El público, decepcionado con el “adorable padre de familia” al que Ford siempre representó, le dio definitivamente la espalda. Tanto, que el propio Ford dejó de hacer películas durante un tiempo tardando 2 años y medio en rodar y estrenar Firewall, que tampoco fue muy bien, hasta la llegada del último (y según mi opinión patético) Indiana Jones, que recaudó más de 700 millones de $ por todo el mundo, pero que no sirvió para reavivar la carrea de Ford, que se perdía entre películas pequeñas Crossing Over, medianas (Medidas extremas, Morning Glory) y super-producciones fantásticas (Cowboys & Aliens), todas, con lo mismo en común: fracasaron.

Ahora mismo Ford ha estrenado con éxito en USA el dram deportivo 42, con casi 100 millones de $ recaudados, pero aún no se sabe si su presencia, ahora como “venerable sesentón” puede darle una segunda oportunidad.

Se dice que Hollywood no las da, pero nunca se sabe…

Rubén Arnaiz