Pues si ¡Que viva Amparo Soler Leal!, aunque haya muerto.

Yo la descubrí en el cine Windsor Palace, el más elegante de Barcelona, situado en plena Diagonal. Era raro que en el Windsor, que tenia la exclusiva de las peliculas de la Metro, estrenaran una pelicula española, si bien dos años antes, la misma sala, había estrenado ‘Un rayo de luz’, la primera película de Marisol. Decía que la descubrí en el Windsor porque en 1962, epoca en que yo tenía 14 años, fui un domingo por la tarde con mis padres a ver ‘Vamos a contar mentiras’ (Antonio Isasi 1962). El título me hacía gracia, pero una película española y en blanco y negro… Para mí el Windsor era sinónimo de películas americanas en technicolor, tipo ‘Cuando ruge la marabunta’, ‘El puente sobre el rio Kwai’ o ‘La vuelta al mundo en 80 días’. Fuí a regañadientes, la ví desde el anfiteatro, que era más barato, y lo sorprendente es que me lo pasé en grande. La película no era gran cosa, la adaptación al cine de una obra de Alfonso Paso, pero era divertida y los actores estaban magníficos, Juanjo Menéndez, José Luis López Vázquez, Pepe Isbert y la señora Poveda, que es la que inventa todas las mentiras del mundo, interpretada por Amparo Soler Leal. Su cara me sonaba por ‘Usted puede ser un asesino’ (José Mª Forqué 1961), en la que también estaba López Vázquez y había visto hacía poco tiempo. Me gustaba aquella señora divertida, un poco alocada, que no era muy guapa pero no tenía nada de fea, de ojos grandes, cara redonda y de una voz inconfundible. Cuando la vi como la madre de ‘La gran familia’ (Fernando Palacios 1962) ya la conocía, ya me caía bien. Era cercana, era de la familia, no de la del cine sino como una tía que a mí me hubiera gustado tener. Después llegaría el teatro, la televisión y más cine, con Buñuel, Almodóvar y sobre todo con Berlanga, con el que rodó ¡8 películas! No creo que haya ninguna actriz en el mundo que haya rodado tantas películas con Berlanga.

Un placer de señora, un placer de actriz

 

Carlos Mir