Cincuenta años y 25 películas ha protagonizado Bond, el personaje creado por Ian Fleming.

Se empecinan en dar como cifra 23 películas, no quieren incluir el regreso de Connery, “Nunca digas nunca jamás”, ni aquel “Casino Royale” en tono de humor con múltiples Bond (uno de ellos era Woody Allen) de 1967 y que dirigieron John Houston, Robert Parrish, Val Guest, Kenneth Hugues, Joseph McGrath y Richard Talmadge, que no hay que confundir con el film del mismo título de 2006 con Daniel Craig como Bond, James Bond.

 

Ian Fleming nació en Londres el 28 de mayo de 1908 y murió en Canterbury, el 12 de agosto de 1964, a los 56 años. Fue actor y novelista. En 1939, justo antes de comenzar la guerra fue reclutado como asistente de John Godfrey (director del British Department of Naval Intelligence de la Royal Navy). Durante este período, Fleming concibió un plan que nunca fue ejecutado: la Operación Ruthless, para capturar la máquina codificadora Enigma, usada en las comunicaciones de la armada alemana. Fue precisamente ese trabajo como asistente en los servicios secretos lo que permitió que Fleming conociera perfectamente el ambiente que se respira en sus novelas centradas en el espionaje.  La primera novela que protagonizó Bond fue “Casino Royale” que fue publicada en 1953. Sobre Bond escribió 12 novelas y 9 relatos cortos, sobre el último de ellos “El hombre de la pistola de oro” siempre ha habido cierta polémica, dado que se ha afirmado que no llegó a terminarlo, parece que murió cuando la estaba terminando, no obstante eso, se publicó con su nombre.

El éxito de sus novelas le permitieron retirarse comodamente en Jamaica.

Bond es un agente al servicio de su majestad, seductor, irónico y con buen sentido del humor, expeditivo, inteligente, de buen gusto y de gran aspecto físico. Se mueve muy bien en los ambientes de lujo y domina como pocos algo fundamental, tiene nervios de acero, lo que en la mayoría de las ocasiones le da ventaja.

James Bond nació como un personaje ficticio de la Guerra Fría. En 1965 comenzó a ser objeto de estudio desde la publicación de “El Caso Bond” que escribieron Umberto Eco y Oreste del Buono.

Las películas se caracterizan por la resolución de un caso en el que siempre hay un villano que destaca.

Han sido varios los actores que han “corporeizado” a Bond. El mejor, sin duda, Sean Connery, que protagonizó 7 títulos: “Agente 007 contra el Doctor No” (1962), “Desde Rusia con amor” (1963), “James Bond contra Goldfinger” (1964), “Operación Trueno” (1965), “Al servicio de su majestad” (1969), “Diamantes para la eternidad” (1971) y “Nunca digas nunca jamás” (1983).

George Lazenby solo protagonizó un film, denostado por muchos, pero posiblemente uno de los mejores de la saga, “Solo se vive dos veces”, en 1967.

Roger Moore que se había hecho famoso con la serie de TV “El Santo” tomo el relevo con títulos muy buenos al principio que fueron a menos hasta bordear el ridículo. Protagonizó 7 títulos “007 Vive y deja morir”, “El hombre de la pistola de oro”, “La espía que me amó” (1977), “Moonraker” (1979), “Solo para sus ojos” (1981), “Octopussy” (1983) y “Panorama para matar” (1985).

Timothy Dalton ha sido uno de los peores Bond, solo rodó dos films “007: Alta tensión” (1987) y “Licencia para matar” (1989).

En 1995 le sustituyó con mucha dignidad Pierce Brosnam en “Goldeneye”, a la que siguieron “El mañana nunca muere” (1997), “El mundo nunca es suficiente” (1999) y “Muere otro día” (2002)

Daniel Craig ha protagonizado las 3 últimas entregas y ya se ha anunciado que por lo menos estará en dos más. Debutó con “007: Casino Royale” (2006), “007: Quantum of solace” (2008) y “Skyfall” (2012). Craig me parece el peor Bond, junto a Dalton. Estas 3 últimas entregas han desvirtuado al personaje y ese falso psicoanálisis del que se habla ultimamente en algunos medios, en relación a la última entrega nos presenta a otro personaje, no a Bond.

Durante décadas Bond no tuvo rival en el firmamento del cine de acción y aventuras como elementos de erotismo. Sus últimos films ahora son solo una fábrica de hacer dinero. Quizá muestran el signo de los tiempos…

                          José López Pérez