Quizá mucha gente no sepa quién es, pero seguro que todos los aficionados a la enología conocen su nombre. Probablemente es el referente más importante del mundo entre los profesionales del vino.

Es el crítico más influyente. Se dice, incluso, que algunos productores “parkerizan” sus vinos, es decir los adaptan a sus gustos con la intención de obtener altas puntuaciones que provoquen un aumento significativo del precio por botella.

Robert McDowell Parker Jr nació en Baltimore el 23 de julio de 1947. Se graduó en Historia por la Universidad de Maryland y continuó estudiando, graduándose en Derecho en 1973. Durante una década trabajó como abogado, aunque ya en 1975 comenzó a escribir una guía sobre vinos, intentando ser un abogado del consumidor, ligre de los conflictos de interés que afectaban a las opiniones de los críticos de vinos que vivían de ello.

En 1978 comenzó a publicar The Baltimore-Washington Wine Advocate, que se convertiría en The Wine Advocate en 1979. El primer ejemplar se remitió gratuitamente a listas de correos que Parker adquirió de varios vendedores de vino. Para su segundo ejemplar, en agosto de 1978, la revista tenía 600 suscriptores. Parker se dio a conocer internacionalmente cuando consideró soberbia la cosecha de Burdeos de 1982, a diferencia del resto de los críticos.

En 1984 dejó su trabajo como abogado para dedicarse exclusivamente a escribir sobre vino.

Tiene un sistema de crítica basado en 100 puntos que diseñó junto a su amigo Victor Morgenroth. Clasifica al vino en una escala de 50 a 100 puntos, en atención al color y la apariencia, aroma y buqué, sabor y acabado y un potencial o nivel de calidad global. Por lo tanto, son posibles 51 puntuaciones diferentes, y no 100.

Se le considera experto en vino de Burdeos.

Parece ser que el interés de Parker por el vino comenzó cuando era estudiante de leyes. Un verano viajó a Francia para visitar a Patricia, su novia y esposa actual. Se suele decir que durante su visita a Estrasburgo, dado que sus medios económicos eran más bien pocos, descubrió que el vino era más barato que una Coca-Cola o un café. Más tarde se dio cuenta de que en Estados Unidos no existía ninguna clasificación que orientara al consumidor a la hora de comprar un vino.

Ha escrito 11 libros, el primero de 1985 sobre los vinos de Burdeos. En España solo se ha traducido uno, de 2005, “Los mejores viñedos y bodegas del mundo”, editado por RBA libros.

José López Pérez