Presentada en el pasado festival de cine de Sitges, tras varios aplazamientos, parece que finalmente “Lobos de Arga” se estrenará el 13 de julio. Más de medio año después de lo previsto.

Lo mejor del film que nos ocupa es la partitura del siempre impecable Sergio Moure. Su score brilla por encima de las imágenes que ilustra. Contrariamente a lo que podría parecer, los efectos especiales son funcionales, acaban dando el pego e incluso por momentos convencen, aunque algo más de presupuesto les habría dado más lustre y esplendor.

“Lobos de Arga” intenta moverse en un territorio complicado, pretende ensamblar el cine de terror con la comedia negra y gamberra y ciertos toques escatológicos, casi gores. En ninguno de los tres funciona. No da miedo, los chistes no hacen reír.

El principal problema es el guión, con unos personajes poco trabajados, donde las sub tramas poco o nada aportan y termina aburriendo, dejando de interesar.

Los actores se esfuerzan, ponen muy buena voluntad, pero el texto es una carga demasiado pesada para que puedan mostrar sus virtudes.

El director Juan Martínez Moreno no parece acabar de sentirse cómodo con el formato. Ayudante de dirección en títulos como “Atómica”, “Redondela”, “Loco veneno” o la excelente serie de televisión “Turno de oficio: diez años después”, debutó como director en “Dos tipos duros” en 2003 a la que siguió “Un buen hombre” en 2009.

                 José López Pérez