En primer lugar debo indicar que nunca me ha acabado de interesar el cine de Wes Anderson (Houston, Texas, 1 de mayo de 1969). Anderson para algunos críticos que van de gurús es poco menos que el nuevo Dios del Olimpo cinematográfico (he llegado a leer estos días que “Moonrise Kingdom” es el mejor film de los últimos años), van a una política de autores que se hace molesta y falta de rigor, dado que el cine hay que verlo película, analizarlo película a película. También afirman algo similar del tío Achilipú (Apichatpong Weerasethakul.

El cine de Anderson me parece naif, y todavía más en “Moonrise kingdom”, y en este aspecto me interesan mucho más propuestas como las de Jean Pierre Jeunet y Marc Caro.

Estamos ante una historia de amor protagonizada por dos niños de doce años, donde los adultos están interpretados, como reclamo, por actores conocidos como Bruce Willis, Edward Norton Tilda Swinton, Harvey Keitel, Bill Murray, Frances McDormand y Bob Balaban.

No es que “Moonrise kingdom” sea una mala película, tiene un determinado interés, pero desde luego no es una obra maestra, ni mucho menos. Nos muestra una época concreta, los años 60 y una mirada propia, personal, pero es difícil empatizar con la narración, quiere tocar muchas teclas, manejar muchos elementos, pero en ese afán no consigue generar interés. Todo el conjunto queda supeditado a una anécdota, a la fuga de esos dos niños y la actitud de los adultos que no acaban de saber manejar la situación. Los elementos de comedia tampoco brillan, con alguna escena que bordea el ridículo, como en la que Keitel es rescatado tras la explosión.

Eso sí, recomendamos ver el final de la película, dado que casi oculto tras los títulos de crédito, hay un pequeño tesoro en forma musical, del prolífico compositor Alexandre Desplat. Sobre su partitura un breve comentario, por momentos se hace irritante.

Distribuida en España por Alta Films se estrena mañana en España. Deja la sensación de que su creador no se toma  su cine demasiado en serio.

                     José López Pérez