Debido al éxito conseguido en 2003 y 2005 con dos cortometrajes sobre esta historia, el director finlandés Jalmari Helander, decidió abordar el proyecto de convertirla en largometraje.  Ganadora del premio a la mejor película en el Festival de Sitges del año pasado, ha tardado más de un año en estrenarse en nuestro país.

El film es ideal para los espectadores hastiados de los estrenos almibarados típicos de las fechas navideñas, donde la presencia de un bonachón Santa Claus es casi una condición sine qua non. Pero, ¿qué pasaría si esta idea sobre él fuera un fraude, siendo en realidad terrorífico y malvado? Tiene gracia que esta premisa parta de una producción finlandesa, lugar de residencia oficial de Santa Claus. Cada año hornadas de turistas viajan a Laponia para conocerlo. Viéndola en versión original, los que tengan nociones de finés, notarán el divertido acento de los protagonistas, típico de esa zona.

Los cuatro protagonistas (tres adultos y un niño), conforman un grupo peculiar. El pequeño es un calco de la cantante islandesa Björk y es el que lleva la voz cantante. Su padre y los dos amigos le acompañan en la aventura y son éstos los que representan las situaciones más cómicas. El final no tiene desperdicio. “Rare Exports” combina terror y comedia, conformando un producto ameno apto para un público ávido de historias gamberras.

                     Helena García