El próximo 22 de junio se estrena en España “Red state”, la nueva película de Kevin Smith (Red Bank, New Jersey, 2 de agosto de 1970).

KEVIN SMITH

Smith es un director con el que tengo una relación amor-odio. Algunas de sus películas me parecen muy interesantes y otras pésimas, es como si estuvieran dirigidas por dos directores diferentes, o uno bipolar.

Actor y creador de comics, debutó en 1994 con “Clerks”, un ejemplo de cine independiente, low cost y mucha originalidad. Su mejor trabajo es “Persiguiendo a Amy”, de 1997. Me parecen irritantes films como “Dogma” o “Jay y Bob, el silencioso, contratacan”. En medio se sitúa la regular, aunque con final con moralina y adocenado, “¿Hacemos una porno?”.

“Red state” nos presenta un nueva registro en su trayectoria, donde solo hay un par de guiños de sus señas de identidad, entre ellos la escena en la que suenan extrañamente unas trompetas bien peculiares y alucinantes, que condicionan el final. Kevin Smith tiene cierta tendencia al cine marciano, pero en esta ocasión la trama predomina sobre ello.

CUESTIONANDO EL SISTEMA

El film que nos ocupa comienza como una comedia de jóvenes pirados y atontados, del tipo “Porkys”, “Resacón en Las Vegas” o “American Pie”, para rapidamente cambiar de registro y mostrarnos una sociedad enferma, estúpida, en la que hay escasa distancia entre el extremismo religioso y político y las fuerzas del orden.

Con gran lucidez Smith cuestiona la democracia, el sistema y consigue crear personajes cercanos, como el predicador, que lejos de los excesos o el histrionismo, dan fe de una realidad que es cotidiana y peligrosa a partes iguales.

En su trayecto intermedio se hace algo cansina, pero el final excelente, compensa toda esa parte. “Red state” adquiere gran relieve en su parte final, en la que lejos de la moralina o el adoctrinamiento deja que el espectador haga su propia lectura de lo que está viendo.

De forma subyacente Smith consigue un humor muy peculiar y original en una situación muy dramática y complicada, sin necesidad de chistes ni efectismo. Es ese humor que en ocasiones saben manejar los hermanos Cohen.

LOS INTÉRPRETES

“Red state” tiene una de sus mejores bazas en su reparto, donde en general, todos están muy bien, esto se concreta en Michael Parks que la primera vez que aparece en pantalla ya demuestra su magisterio, esta es su mejor interpretación hasta la fecha, con una gran gestualidad. Melissa Leo, John Goodman y Kerry Bishe lucen mucho y son clave para que la historia funcione.

Recomendamos, como siempre, ver el film en versión original subtitulada, pero en esta ocasión todavía con más ahinco, dado que las voces, los diálogos, son muy importantes.

En definitiva, “Red state” es un film muy original, necesario y que en estos tiempos de gran confusión es recomendable. Cine que trata temas profundos, que entretiene, divierte y sirve para reflexionar.

                José López Pérez