Rodada antes del huracán Katrina que tuvo lugar en 2005 y destrozó Nueva Orleans, una de los atractivos extra cinematográficos de “Una canción del pasado” (su título original es “A love song for Bobby Long”, lejos de su traslación al castellano) es precisamente ver como era esa ciudad antes de la tragedía.

Shainee Gabel en doble faceta, dirección y guión, logra crear un drama en el que destacan los actores y especialmente sus tres protagonistas que están espléndidos: Scarlett Johansson, Gabriel Match y John Travolta. Logran que la película emocione y se eleve.

Travolta interpreta a Bobby Long, un ángel caído, exprofesor universitario, alcoholizado por la desgracia sufrida y que tiene difícil rendención. Lo hace con pelo canoso y total solvencia. Scarlett es una inocente chica de 18 años que lucha contra la adversidad, sus recuerdos y sus penalidades económicas. Mientras Macht es el complemento ideal de la historia, con gran presencia escénica.

El guión es bastante convencional y la teórica sorpresa se va diluyendo, no es previsible, pero si poco inesperada.

Este drama recuerda a films hollywoodienses clásicos de los años 50 y principios de los 60. Los tres personajes principales están bien trabajados.

La música aporta textura y ayuda a elaborar una historia interesante siguiendo los pasos de Alan Rudolph, en títulos como “Remember my name”, “Choose me”, “Inquietudes” o “Made in heaven”. Hace progresar la narración y añade elementos en forma de elipsis.

“Una canción del pasado” logra emocionar y su interés se mantiene durante sus 119 minutos.

La trama arranca cuando tras la muerte de su madre con la que apenas había tenido relación, Purslane, una chica solitaria y hastiada, regresa a su ciudad natal esperando recuperar los recuerdos de su infancia. Se lleva una gran sorpresa cuando, en lugar de encontrar la casa vacía, comprueba que allí viven desde hace años dos amigos de su madre: Bobby Long, antiguo profesor de literatura, y Lawson Pines, un chico que escribe la biografía de Bobby. El problema es que ellos no tienen la menor intención de marcharse, así que la convivencia en la casa no será nada fácil.

Lejos del esquematismo, el film apuesta deliberadamente, y con acierto, por buscar emocionar. Tiene referencias literarias de grandes clásicos, casi contemporaneos, de los outsiders estadounidenses.

En definitiva, estamos ante una película de actores en los que brillan especialmente.

Distribuida y editada en dvd por Manga Films, compañía ya desaparecida y que gestionaba Luis de Val, estamos ante un film a recuperar y a reivindicar. Lejos de ser una gran película, funciona como propuesta en toda su expresión.

José López Pérez