En las antípodas de “Vicky Cristina Barcelona” y otras obras menores de Allan Stewart Könisberg (Nueva York, 1 de diciembre de 1935), “Blue Jasmine” maneja muy bien los flahsbacks y brilla por la excelente interpretación de Cate Blanchett que domina tanto las escenas dramáticas como las cómicas.

El film de 2013 de Woody Allen tiene elementos de los dramas de Tennessee Wiliams y al mismo tiempo tiene varios momentos de comedia muy logrados.

Cate Blanchett es en el film una mujer que ha perdido su vida de lujo en la ciudad de Nueva York debido a que su marido es detenido por estafa. Debe comenzar una nueva vida y no tiene dinero, por ello se decide a vivir con su hermana en un humilde apartamento de San Francisco. Su pasado se irá fusionando con su presente en los momentos más críticos y complicados de su vida. Su principal compañía serán los antidepresivos.

Woody Allen reflexiona una vez más en “Blue Jasmine” sobre la condición humana y sobre el peso del pasado. En este sentido es magistral la escena delante del escaparate de la joyería en la que Jasmine por su inconsciencia verá de nuevo el abismo de cerca.

“Blue Jasmine” es una de las películas más lúcidas e interesantes del Woody Allen de los últimos años. La escena final lo demuestra.

José López Pérez