Thriller rutinario. Película menor, eso es “Dead man down” que contaba con buenos mimbres a priori, entre el director de la primera entrega de la primigenia saga “Millenium”, Niels Arden Oplev y el protagonismo de Noomi Rapace, gran Lisbeth Salander. Además añadiendo la presencia de Colin Farrel y el traslado de la acción a la ciudad de Nueva York más la presencia comos secundaria de la gran actriz fransesa Isabelle Hupert (totalmente desaprovechada en este film). Parecía una fórmula infalible.

El film pretende sorprender y establecer acciones en paralelo para generar tensión, pero el libreto hace aguas por todos lados. Empezando por la idea del efecto espejo, muy mal trabajada, y finiquitando por la venganza que quieren llevar a cabo los dos protagonistas.

En ningún momento hay química entre los dos protagonistas. Vemos a una Noomi desfigurada y muy poco aprovechada. Una mujer amargada que vio como su vida cambiada tras un accidente provocado por un conductor borracho y al que al final la justicia solo condenó a una pena menor.

Todo es bastante pobre en “Dead man down” hasta llegar a una parte final con mucha violencia y en medio varios momentos ñoños y cursis.

José López Pérez