Home / Animación / Crítica de la película “El gordo y el flaco (Stan & Ollie)”: Drama brillante que rinde homenaje al icónico dúo cómico

Crítica de la película “El gordo y el flaco (Stan & Ollie)”: Drama brillante que rinde homenaje al icónico dúo cómico

Cuando era niño descubrí a Stan Laurel y Oliver Hardy en televisión, era la época en la que en España solo existía TVE. Disfruté mucho con sus películas (cortometrajes y largometrajes). Incluso se hizo una serie de dibujos animados (producida por los célebres William Hanna y Joseph Barbera).

Han pasado a la historia con letras de oro. Varias generaciones han disfrutado con sus películas, que siguen estando vigentes.

Su humor era blanco, se basaba en el contraste entre ellos dos. Fueron pioneros en el slapstick, en la comedia de situación…

Tuvieron un gran éxito en todo el mundo. Y curiosamente la película de Jon S. Baird nos muestra la relación personal que tenían y, fundamentalmente, lo que les sucedió después de su época de esplendor. Por eso el guionista Jeff Pope, sabiamente, se decanta por el drama. El trabajo de documentación parece impecable. También hay algunos momentos de comedia, fundamentalmente cuando aparecen en el escenario.

Todo lo que cuenta la película “El gordo y el flaco” es interesante. Arranca en su época de esplendor, justo antes de comenzar un rodaje, en el que Laurel pretende mejorar las condiciones económicas del dúo, con el productor Hal Roach, que interpreta muy bien Danny Huston, hijo del cineasta John Huston. La acción central del film se desarrolla 16 años después y se centra en una gira por teatros de Inglaterra. Las primeras funciones son ante poco público y en teatros pequeños. Mucha gente pensaba que ya se había retirado. Comienzan a hacer promoción y la situación mejora notablemente. Con la ayuda de sus respectivas mujeres, que se incorporaron a la gira cuando las cosas ya iban bien, Lucille (Shirley Henderson) e Ida (Nina Arianda), ambos logran conquistar al público de las salas de Reino Unido gracias a su peculiar manera de interpretar y de entender el mundo. Este biopic ahonda en la personalidad de ambos personajes y en las circunstancias personales que les convirtieron en figuras cómicas de leyenda.

Sus esposas también aportan al conjunto varios momentos de comedia. Ambas tan o más diferentes que sus esposos.

Esta fue la última gira que hicieron juntos el gordo y el flaco. Al terminar Hardy se retiró definitivamente, por problemas de salud.

Hay que destacar las extraordinarias interpretaciones de Steve Coogan y John C. Reilly que bordan sus personajes. Ambos están impecables y son fundamentales para que la película funcione.

El film es un homenaje a este icónico dúo cómico, muestra muy bien el arte que tenían, las claves de su fórmula de éxito. La ambientación es excelente. El trabajo del director, Jon S. Baird, es muy meritorio. Logra que el conjunto funcione.

 

Algunos apuntes sobre Laurel y Hardy

El primer encuentro de los dos cómicos, como dos actores que participaban en la misma producción, pero sin formar pareja, fue en la película muda “The Lucky Dog”, producida en 1918 por Sun-Lite Pictures y estrenada en 1921. Años más tarde, volverían a aparecer, sin compartir ninguna escena, en la producción de Hal Roach “45 Minutes from Hollywood” (1926). Su primera película «oficial» como dúo cómico establecido fue “The Second Hundred Years”, en junio de 1927, dirigida por Fred Guiol y supervisada por Leo McCarey, al que se considera con toda probabilidad el iniciador de la idea del dúo.

A partir de 1927, desarrollaron su carrera bajo los auspicios del productor Hal Roach; participaron en cortometrajes mudos, sonoros y largometrajes. La aparición del sonoro conllevó la desaparición de muchos actores de la época silente; Laurel y Hardy, sin embargo, tuvieron una transición relativamente fácil hacia el cine sonoro, con el corto “Unaccustomed As We Are”, de 1929. El acento inglés de Laurel y el acento estadounidense sureño de Hardy dieron una nueva dimensión a sus personajes. La pareja demostró su capacidad para el humor verbal y visual, usando los diálogos para enfatizar, más que para desplazar, su humor de tipo visual.

Los personajes de Laurel y Hardy representan a dos tipos a menudo muy tontos, eternamente optimistas, casi valientes en su perpetua inocencia. Su humor es físico, pero su tendencia a sufrir todo tipo de accidentes queda compensada por su gran amistad, sus tiernas personalidades y su devoción el uno por el otro. Son, casi, dos niños adultos, su inocente forma de ver la vida les sitúa habitualmente a merced de furiosos propietarios, pomposos ciudadanos, policías airados, mujeres dominantes y jefes apopléticos.

Stan Laurel nació en Ulverston, Lancashire, Reino Unido, 16 de junio de 1890 y falleció en la ciudad de Los Ángeles, el 23 de febrero de 1965, a los 74 años. Sus padres, Arthur y Margaret formaban parte del mundo del teatro, y la vida en el hogar de los Laurel era tranquila y feliz. Laurel pronto adquirió una atracción natural hacia el teatro, con su primera actuación a la edad de dieciséis años. En 1910 se unió a la compañía de actores de Fred Karno, entre los cuales figuraba un joven Charles Chaplin. Laurel fue durante un tiempo sustituto e imitador de Chaplin (debía aprenderse de memoria los gestos y movimientos del actor principal para poder sustituirle en caso de baja del primero, un trabajo que en inglés se denomina Understudy). La compañía de Karno inició una gira por Estados Unidos en la que sería la primera visita al país americano de ambos actores. De 1916 a 1918, actuaron junto con Alice y Baldwin Cooke.

Oliver Hardy (su nombre real era Norvell Hardy) nació en Harlem, Georgia, el 18 de enero de 1892 y murió en Los Ángeles, California, el 7 de agosto de 1957, a los 65 años. Al parecer, fue un niño problemático. No estaba interesado en la educación, pero adquirió un temprano interés por la música y el teatro, posiblemente de los clientes del hotel que regentaba su madre al quedarse viuda. Se escapó de casa para unirse a un grupo de teatro, y más tarde se fugó de un internado cerca de Atlanta. La madre reconoció su talento para el canto y le envió a Atlanta para estudiar música y canto con un prestigioso maestro de música, pero Hardy se saltaba sus lecciones para ir a cantar a una casa de vodevil. Entonces su madre lo envió a un colegio militar, donde lo pasó mal, pero no suavizó su carácter. Decidió seguir sus impulsos y empezar una carrera como cantante.

En 1910 se abrió una sala de cine en su futura ciudad de residencia, Milledgeville, y consiguió el trabajo de proyeccionista, taquillero, portero y encargado. Pronto se sintió atraído con la nueva industria de las películas, que veía cada noche mientras las proyectaba. Estaba convencido de que era capaz de hacerlo tan bien como aquellos actores que veía en la pantalla. Además, había otro factor: Hardy siempre había sido un niño muy obeso, y eso lo acomplejaba, y el hecho de ver cómo un actor también obeso, Roscoe Arbuckle, era una de las grandes estrellas del cine del momento y que usaba el sobrenombre de Fatty, le estimuló para iniciar su propia carrera cinematográfica.

Un amigo le sugirió que se trasladara a Jacksonville, ya que allí se estaban haciendo películas. Lo hizo en 1913, trabajando como cantante de cabaret y vodevil por las noches, y consiguiendo trabajo en los estudios Lubin durante el día.

José López Pérez

@JLPnosolocine

Artículo relacionado:

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

Check Also

Mañana se estrena en España en 1412 pantallas de 416 cines “Vengadores: Endgame” (pronostico que logrará cifras altas de taquilla, sigue leyendo)

Todo indica que “Vengadores: Endgame” va a batir varios records a nivel internacional. Mañana, jueves …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO