
Distribuida por DeAplaneta el próximo 3 de agosto se estrena en España la comedia romántica made in France “La felicidad nunca viene sola”.
En los últimos meses estamos asistiendo a una serie de películas francesas que están teniendo, además, éxito de público en nuestro país.
“La felicidad nunca viene sola” es un film bastante rutinario, reiterativo y por momentos muy previsible, lejos de otros títulos del país vecino. Eso sí, logra entretener y tiene a dos protagonistas en estado de gracia, sobre todo Sophie Marceau que hacen una interpretación muy meritoria, también brilla su partenaire Gad Elmaleh. La mayoría de secundarios ni acaban dando la talla, ni brillan. Algo parecido le pasa a las sub tramas, la mayoría emborronan el resultado. Hay demasiados golpes, demasiados caídas, en tono muy pijo y comercial, en un mundo muy alejado de la actual crisis que nos tiene a todos cariacontecidos. Eso sí, cumple con creces la misión de entretener.
La trama arranca cuando un pianista y creador de músicas para anuncios y espectáculos nocturnos y de vida disoluta conoce de forma un tanto casual a una mujer con tres hijos, fruto de dos matrimonios, con la que tiene una química excelente desde el primer momento.
Estamos ante una comedia romántica que sigue a pies juntillas el esquema hollywoodiense clásico, modelo Doris Day, trasladada a 2012.
José López Pérez



