Puede ser muy fácil hablar de “Insidious” como la película que, cada cierto tiempo, revoluciona el género de terror. Y es que el film de los creadores de “Saw” es mucho más que eso.

El mérito es que sabe conjugar todo lo visto en infinidad de films desde hace décadas, dándoles una pequeña vuelta para acabar sorprendiendo. Y además lo hace con un tono (lo más importante) serio, respetuoso con el espectador y sobre todo, lo que se diría, clásico: planos sostenidos, actores comedidos, encuadres perfectos y terror real. Tiene momentos de miedo (que no se recuerdan desde “El exorcista”), sustos que llegan en los momentos perfectos, y un final, quizá algo tramposo, pero muy alejado de lo que se podría esperar.

Además, la personalidad de los personajes ayudan al enriquecimiento de la historia (aquí no es un matrimonio feliz que vive en un lugar idílico si no todo lo contrario), y el diseño de los “malos” (por llamarlos de alguna manera sin revelar nada) son extraordinarios (SPOILER: en especial la malvada anciana y sobre todo, el demonio de las garras y la cara roja, personaje que, a poco que los creadores se despisten, le convertirán en icono y protagonista de su propia saga cual Freddy Krueger).

Los actores protagononistas cumplen con creces, en especial la siempre magnifica Lin Shaye, aunque pierde un poco de gancho en la personalidad de sus ayudantes (uno de ellos el propio guionista, LeighWhanell –que ya co-protagonizó “Saw”-) así como Barbara Hershey, que no aporta nada más que las cosas (importantes) que revela.

En resumen, una de las más apreciables y disfrutables películas de terror (del de verdad) de los últimos años, llenas de detalles a descubrir en sucesivas visiones, y que convierten al tándem Wan-Whanell en los nuevos gurús del género de los próximos años.

Lo mejor: la puesta en escena de James Wan (que salva momentos como el tour de force final), la música (deudora del cine de los años 30 y 40), la fotografía (atención a la secuencia de Patrick Wilson con el candil), y la simpática Lin Shaye.

Lo peor: Algunos problemas en el guión (como el hecho de “revelar” la trama en apenas unos segundos sin dar tiempo a asimilarlo) y algunos intérpretes del reparto (Sampson, Whanell y Hershey).

Rubén Arnaiz