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CRÍTICA DE LA PELÍCULA “MADRID, 1987”: ¡UNA MARAVILLA!

Como preámbulo debo indicar que siempre me ha interesado la trayectoria profesional de David Rodríguez Trueba (Madrid, 10 de septiembre de 1969), soy un seguidor de sus artículos en la prensa, especialmente de su columna en el Dominical de El Periódico de Catalunya (ya ha aparecido en alguna ocasión en la sección estrella de los lunes de nosolocine.net)

 

DAVID TRUEBA

El hermano menor de Fernando Trueba ha sido guionista de “Amo tu cama rica”, “Los peores años de nuestra vida”, “Balseros” o “La niña de tus ojos”. Como actor lo hemos visto en el corto “El elefante del Rey” (os lo ofrecimos íntegro aquí hace unas semanas) y en los largometrajes “Airbag”, “Los peores años de nuestra vida”, “Más pena que gloria”, “Adiós con el corazón” o “Suspiros de España y Portugal”. David Trueba como director y guionista ha creado 6 largometrajes, de los que destacan “La buena vida”, “Soldados de Salamina”, “Bienvenido a casa”, “La silla de Fernando” y especialmente el magistral film que nos ocupa “Madrid, 1987”.

Ha publicado 3 novelas: “Abierto toda la noche” (1995), “Cuatro amigos” (1999) y “Saber perder” (2008), uno de los libros que me han hecho disfrutar y reflexionar a mansalva en los últimos años.

David Trueba domina como pocos la escritura, de una forma totalmente libre y original, y eso hace que a la hora de rodar siempre disponga de una base muy potente, para mí la principal.

En “Madrid, 1987” nos muestra su talento como creador y lo hace de forma sutil, con escasos medios económicos, pero con gran brillantez como iremos exponiendo más adelante.

 

“MADRID, 1987”

Reflexión lúcida sobre la vida, sobre la creación. El sexo, el paso del tiempo, el cine y el periodismo son algunos de los temas que trata “Madrid, 1987”, y lo hace sin aleccionar, resistiéndose a la tentación de la típica evocación al modo del todo tiempo pasado fue mejor, deja de lado cualquier tipo de nostalgia.

La película es clásica y contemporánea al mismo tiempo, llega a ser moderna.

Es la mejor película que he visto hasta ahora en 2012. Una excusa argumental sitúa desnudos en un cuarto de baño, y sin posibilidad de salir, a un veterano periodista que sólo pretende cepillarse a la joven aspirante a periodista que le acompaña. Los diálogos, que son muchos, están construidos con mano maestra. En un único espacio el film llega a emocionar al espectador, dejándole respirar en algunos momentos para que construya su propia trama, en ese sentido es magistral el momento en el que el protagonista masculino se convierte en narrador de una especial sesión de cine.

Todo es armónico, todo está trabajado hasta el más mínimo detalle. La dirección de arte casi no se nota, demostración de su gran labor. La cámara se coloca justo donde debe estar.

“Madrid, 1987” es la demostración de que en el cine español hay talento, de que con ganas y escasos medios se puede hacer mucho mejor cine que con grandes efectos especiales y astronónicos presupuestos.

Trueba hace algo de gran calado, muy bello, te deja con ganas de saber más sobre los personajes, si se volverán a ver, si lo sucedido, lo que han compartido durante unas horas excepcionales, les servirá para tomar un camino en la vida diferente.

“Madrid, 1987” se cierra con una canción de Irene Tremblay que mantiene el nivel de excelencia de todo el metraje y hace de contrapunto a toda la narración.

 

LA MIOPÍA DE LOS GRANDES MEDIOS

“Madrid, 1987” se estrenó con muy pocas copias, y escaso o nulo eco mediático a pesar de que su autor es muy conocido y tiene una larga trayectoria de éxito, el pasado 13 de abril, permaneciendo muy poco tiempo en la cartelera, con bajas cifras, tanto de espectadores como de taquilla. Los mass media decidieron dedicarle más tiempo y espacio a películas tontorronas (por no decir algo más adecuado y quizá malsonante), que además no lo necesitan, dado su presupuesto, su marketing y su presencia en las salas.

Desde hace unos años asistimos a la filosofía de los medios en tono fast food, donde por un plato de lentejas se hacen loas a auténticas tonterías made in USA, mientras se dejan de lado obras maestras o por lo menos interesantes. El arte parece que no interesa y así nos vá.

También algunos distribuidores y exhibidores parecen estar en esta espiral del day & date. Si esto sigue así nadie sembrará los campos a la espera de la cosecha.

En su momento solo se hizo pase de prensa de “Madrid, 1987” en Madrid (valga la oportuna redundancia buscada), por eso no la vimos en Barcelona y no publicamos, logicamente, ningún comentario sobre ella.

Ahora acaba de editarla Anagrama en DVD y hemos podido disfrutarla.

MARÍA VALVERDE UNA GRANDÍSIMA ACTRIZ

Cuando debutó en “La flaqueza del bolchevique” ya logró impresionarnos, María Valverde (Madrid, 24 de marzo de 1987), cuando solo tenía 16 años. La he entrevistado en varias ocasiones, la última hace escasos días, con motivo de la presentación de “TGDT”, y me parece una intérprete que puede llegar a lo más alto si se lo propone, no se le ha subido el éxito a la cabeza y es muy consciente de sus limitaciones. Es una mujer bellísma y muy talentosa.

En “Madrid, 1987” hace su mejor interpretación hasta la fecha. Se desnuda en los dos sentidos, el físico y el emocional. Construye un personaje que trasciende, que hace de los silencios una muestra de talento, que demuestra que los grandes retos le hacen crecer. Durante 100 minutos transmite sensaciones diferentes y logra algo tan difícil como que no haya dicotomia entre personaje e interprete.

Sus gestos, su sonrisa, su desencanto nos muestran elementos de la película que por sí solos ya merecen pagar el precio de una entrada de cine, o comprar el blu ray o DVD.

 

JOSÉ SACRISTÁN

No hay duda de que por su trayectoria José Sacristán merece un lugar privilegiado entre nuestros mejores actores. Con una dicción excelente es una de las claves del film que nos ocupa, dado que David Trueba le ha dado un texto con gran verborrea y que en algunos momentos lo convierte en un personaje poco agradable para poco a poco acabar siendo muy diferente al arranque.

Sacristán (Chinchón, Madrid, 27 de septiembre de 1937) tiene una tarea difícil, dado que junto a su desnudez física debe mostrar que pese a la diferencia de edad con María, 50 años, maneja a la perfección el tempo y es un perfecto contrapunto.

 

UNA PELÍCULA IMPRESCINDIBLE

“Madrid, 1987” es una película imprescindible, que debería haber tenido éxito de público y crítica, que combina el mira y piensa, que emociona y sin duda genera reflexiones, algo que cada vez es más necesario.

José López Pérez

@JLPnosolocine

 

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