Se estrena en España muy poco cine ruso, es una cinematografía que en nuestro país conocemos poco, solo sus grandes figuras han tenido un pequeño espacio en nuestra cartelera.

Distribuida por Golem, el próximo 20 de julio se estrena “Elena”, un film notable.

El arranque no es muy prometedor, dado que es muy contemplativo, a la historia le cuesta un poco arrancar. No hay muchos diálogos, el film requiere de un determinado esfuerzo inicial del espectador. A partir del minuto 10 todo adquiere un sentido y aumenta el interés.

La película nos cuenta la historia de un matrimonio, una pareja madura, que lleva dos años de convivencia, él es un rico jubilado y ella es una dócil enfermera más joven. Ella tiene un hijo que vive en la periferia, bebedor y poco amigo de arrimar el hombro, casado y con dos hijos, uno adolescente y el otro de pocos meses de vida. Él tiene una hija a la que ve muy poco, independiente y algo desnortada que vive de forma acomodada. Una mañana en la piscina del gimnasio al que acude con regularidad sufre un infarto, esto le hará plantearse su vida y decidirá hacer testamento.

“Elena” tiene unos intérpretes exquisitos, todos brillan, pero especialmente la protagonsita Nadezhda Markina. El director Andrei Zvyagintsev sabe muy bien el terreno que pisa y lo que quiere contar, lo demuestra el plano final que forma bucle con el inicial.

Varias frases de Zvyagintsev adquieren relieve: “Elena me ha permitido explorar una idea, que ocupa un lugar importante en la época actual: la supervivencia y la búsqueda de la salvación sin que importe el precio. En lo más profundo de su ser, cada individuo se encuentra totalmente solo. Dicha soledad es el principio, el fin y el hilo conductor en cada vida humana. En el mundo actual, las ideas humanistas pierden valor con cada momento que pasa, obligando a las personas a replegarse sobre sí mismas y volverse hacia sus instintos más ancestrales.

Zvyagintsev escarba en las miserias de la sociedad actual y en la forma de vivir, su exposición es diáfana y de calado. No toma partido, ni intenta aleccionar. Logra elaborar una gran película, en la que denuncia al actual modelo televisivo con una fórmula muy original, colocándolo en segundo plano.

                    José López Pérez