Hay quien dice que lo que importa es el final. Si tomamos esto al pie de la letra seguro que “Trance” es un fiasco estrepitosos por su final insustancial, falto de contenido. Lo curioso es que el arranque parece muy interesante, la historia promete y esa sensación dura 40 minutos, después los guionistas Joe Aheame y John Hodge quieren rizar el rizo, no saben cómo terminar la película y acaban tirándolo todo por la borda.

Este film de Danny Boyle (“127 horas”, “Slumdog millionaire”, “La playa”, “Trainspotting”) nos habla de pintura (se centra en un cuadro de Francisco de Goya y Lucientes), de amnesia, de hipnosis y de las consecuencias de nuestros actos en el pasado. Los personajes no acaban de estar bien dibujados y la historia chirría por todos los lados, predominan en el final la incongruencia, varias subtramas no funcionan, no son creíbles. Se pretende sorprendar al espectador pero se entra de lleno en el ridículo, con varios giros que más que inesperados son risibles..

Rosario Dawson es lo mejor de la función, interpreta un personaje complicado y es la única que aguanta en todo momento el peso de la acción, tiene varias escenas meritorios, entre ellas el momento en el que cumple una de las fijaciones sexuales del protagonista. James McAvoy está irregular con escenas solventes y otras en las que no sabe, no contesta. Vincent Cassel no logra brillar debido al texto con el que debe trabajar.

Este thriller tiene una pequeña conexión, en el tema de las subastas, con “La mejor oferta”.

Lo mejor: Rosario Dawson. El comienzo

Lo peor: el guión, la puesta en escena y el final

José López Pérez