La mejor película de Cesc Gay (Barcelona, 1967) es “En la ciudad”. “Una pistola en cada mano” tiene ciertas similitudes, historias independientes –episodios- que en algunos casos se entrelazan, reparto muy coral, Barcelona como escenario que adquiere la categoría de personaje y un sentido del humor particular, cercano al de los hermanos Cohen.

“Una pistola en cada mano” nos muestra a un grupo de varones desnortados, en ocasiones a la deriva y a unas mujeres mucho más poderosas y con las cosas más claras. La mayoría de historias se hacen algo largas y son bastante previsibles, no están al nivel de “En la ciudad”.

El drama y la comedia suelen converger.

En un film de este estilo siempre hay historias que funcionan mejor que otras e incluso depende del estado de ánimo que una nos interese más que otras. Destaca por su lucidez, como ejemplo de una fórmula habitual y nefasta que se gastan muchos machitos, la historia que protagonizan Candela Peña y Eduardo Noriega. También está espléndida Clara Segura en sus escenas junto a Javier Cámara.

Una de las claves de la película es su gran reparto, donde todos están bien, quizá a excepción de Jordi Mollá que parece algo despistado. Silvia Abril hace una fugaz aparición. Estamos ante un casting de primerísima fila, donde están Candela Peña, Clara Segura, Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Javier Cámara, Leonor Watling, Eduard Fernández, Cayetana Guillén Cuervo, Leonor Watling, Alberto San Juan y Luis Tosar

El sexto largometraje de Cesc Gay (“Hotel Room”, “Krampack”, “En la ciudad”, “Ficción”, “V.O.S” y “Una pistola en cada mano”) tiene muchos diálogos y muestra situaciones cotidianas, aunque no acaba de lograr emocionar.

                       José López Pérez

Fotos: José López Pérez