“Vida en sombras” es una película española muy poco conocida, arriesgada, una pequeña joya que pasó por múltiples avatares, es una de esas llamadas películas malditas que nunca debió serlo.

Rodada en pleno franquismo, entre 1947 y 1948 por Lorenzo Llobet-Gracia, empresario del transporte  y prestigioso cineasta amateur. Era amigo del director Carlos Serrano de Osma y del director de la revista de cine Primer Plano, gracias a estos y otros contactos que tenía con gente profesional del cine de la época, decidió liarse la manta a la cabeza y rodar esta película con la que finalmente se arruinó, debido a que cuando estaba a mitad del rodaje llegó la noticia de que finalmente no le concedían al proyecto el crédito sindical, por ello Llobet debió involucrarse personalmente, además de la ayuda de su familia en la financiación de la película.

La película no pudo estrenarse hasta el 18 de mayo de 1953, pero solo pudo hacerlo en cines de segunda categoría de Barcelona y Madrid.

“Vida en sombras” no siguió los preceptos oficiales del cine español de los años 40, por ello tuvo tantos problemas. Solo quedaron dos copias en 16 mm. Se reestrenó en 1983 con gran éxito de crítica, gracias a que fue recuperada por Ferrán Alberich.

Con guión del propio director y de Victorio Aguado, cuenta una historia que abarca 4 décadas, donde un niño que descubre su amor por el cine, decide dedicarse profesionalmente a su pasión y los avatares de la vida se lo impiden, hasta que un amigo de la infancia casi le obliga a ver “Rebeca” de Hitchcock para que recupere la ilusión y ruede una película. La sala de cine se convierte en un elemento clave, la pasión por la proyección, por compartir la película con personas desconocidas es digna de elogio.

Curiosamente tiene contadas referencias políticas.

Es magistral el último plano que une el principio y el final de la película, debería ser referencial para nuevos cineastas y estudiosos.

Destacable es la fotografía de Salvador Torres Garriga en un impoluto blanco y negro.

Estamos ante un melodrama con muchas referencias cinéfilas.

Fernando Fernán Gómez es el protagonista junto a la que era su esposa en aquella época, María Dolores Pradera. En el reparto estaba, también, Fernando Sancho como dueño de un cine que con los años se convierte en productor. Mary Santpere, encantadora y divertida en un par de breves intervenciones como criada. Completan el reparto Isabel de Pomés, Alfonso Estela, Arturo Cámara, Camino Garrigó, María Severini, Félix de Pomés y Graciela Crespo.

La música de Jesús García Leoz nos deja ecos del mejor cine clásico de Hollywood y añade elementos mediterráneos.

“Vida en sombras” solo dura 74 minutos, es una película única, disfrutable, a reivindicar.

José López Pérez