La historia de ‘Weekend’ la conocemos: chico conoce a chica (en este caso a chico), hablan, hacen el amor y se enamoran. Lo que hace que este pequeño gran film sea diferente y nos resulte entrañable es la forma naturalista de enfocar el tema, algo inusual en el cine de hoy en día. La historia de sexo y drogas que durante un fin de semana viven dos treintañeros británicos que se acaban de conocer en una disco está tratada de tal forma por el joven director Andrew Haigh que nos entra por los ojos y se nos instala en la cabeza, sin pasar practicamente por el corazón. Esta manera de relatar, que podría ser negativa en cualquier historia de amor al uso es la principal baza de este film en la que hay más sexo que amor, porque es lo que buscan los protagonistas, porque es la realidad. Aunque refleja el momento actual ‘Weekend’ parece un film de otra época, como si se tratara de una película de la ‘nouvelle vague’ francesa pasada por el tamiz del ‘free cinema’ inglés. Una película muy especial que llega a las pantallas españolas después de haber triunfado en Estados Unidos y Reino Unido. Sería una lástima que pasara desapercibida.

En una entrevista el director se expresó diciendo: ‘Los gay irán a verla porque es una película gay, los heterosexuales no irán por el mismo motivo’. ¡Ojalá se equivoque!

Carlos Mir