Home / Audio / Música / Crítica de Oti Rodríguez Marchante de la película “El gordo y el flaco”: La tristeza detrás del gag

Crítica de Oti Rodríguez Marchante de la película “El gordo y el flaco”: La tristeza detrás del gag

Nota inicial del editor: Uno de los estrenos destacados de esta semana en España es “El gordo y el flaco” que llega de la mano de la distribuidora eOne Films. Os ofrecemos ahora la crítica de Oti Rodríguez Marchante, con su autorización expresa, como siempre, ya que originalmente ha sido publicada en el diario Abc, donde escribe desde hace más de 7 lustros.

Ha puntuado la película con 3 estrellas, sobre un máximo de 5.

 

Stan Laurel y Oliver Hardy iban por ese orden en sus nombres reales de pareja cómica, pero curiosamente lo intercambiaban en sus papeles de la pantalla, el Gordo (Hardy primero) y el Flaco (Laurel después), tal vez con el propósito de equilibrar sus «pesos». Juntos formaron uno de los matrimonios más sólidos del cine mudo, en la riqueza del «slapstick» y luego ya en las dificultades del sonoro, en la salud de la juventud y en la enfermedad de sus últimos años, y prácticamente hasta en el que la muerte nos separe… La empresa de hacer ahora una película sobre ellos contiene en el interior un disuasorio veneno (encontrar dos actores que estén a la altura y grosor de ellos), y para el que afortunadamente el director, Jon S. Baird, encuentra el perfecto antídoto: John C. Reilly y Steve Coogan, que hacen no solo un maravilloso trabajo físico y químico, sino que además explican con enorme precisión el interior, el serte fiel y respetarte, de esos dos magníficos personajes.

La película se centra biográficamente en la gira que hicieron, ya en las penúltimas ambos por diversas causas, por el Reino Unido, y en los desvelos profesionales y personales durante sus años más complicados, y los recrea en escena con algunos números fantásticos que explican su pegada cómica y en la intimidad conmovedora y triste de sus rutinas emocionales y de la profunda amistad y dependencia que tenían entre sí. No hay en la construcción de ellos el menor atisbo de caricatura, sino más bien gotas de nostalgia y de vistazo a otras épocas del cine (la relación de Stan Laurel con el productor Hal Roach está narrada con tanta sencillez como rotundidad), aunque sí se permite el director unas gotas de parodia en los personajes de las esposas (Shirley Henderson y Nina Arianda), otra inesperada pareja cómica.

Sobre Oti Rodríguez Marchante

Crítico de Cine

@OtiRMarchante

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

Check Also

Crítica de Oti Rodríguez Marchante de la película “Bel canto. La última función”: La voz de Julianne Moore y el oído de Watanabe

Esta semana hay 12 estrenos en España. Uno de ellos es “Bel canto. La última …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO