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Crítica de Oti Rodríguez Marchante de la película “Pequeñas mentiras para estar juntos” (2019): Irresoluble ecuación, mucha edad y pocos amigos

Nota inicial del editor: «Pequeñas mentiras para estar juntos» es la película de la semana de www.nosolocine.net

Aquí podéis recuperar la crítica de Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos que la ha puntuado con un 10. Os ofrecemos ahora la de Oti Rodríguez Marchante que ha escrito para el diario Abc, medio en el que colabora desde hace más de 7 lustros, y por lo tanto como en muchas ocasiones precedentes, os la ofrecemos con la autorización expresa de su autor.

 

Hace casi una década, Guillaume Canet presentaba con enorme éxito y encanto a sus personajes de «Pequeñas mentiras sin importancia», los cuales vuelven ahora con nuevos problemas (el principal, la edad de su protagonista, Max, François Cluzet, que cruza la barrera de los sesenta con un bajonazo y un desánimo que ningún psicoanalista le reprocharía) y varios ajustes y desajustes en sus floridas relaciones de amor y amistad. La virtud de Canet, entonces y ahora, es diluir de forma natural los jugos dramáticos de su relato en una especie de suave comedia en la que, mediante situaciones ordinarias y diálogos mejor construidos e interpretados de lo habitual, se descubren los cambios, desencuentros y macerados rencores que el tiempo ha ido obrando entre el grupo de amigos.

Tan sorprendido puede verse el espectador ante esta secuela inesperada, como el propio François Cluzet cuando ve llegar a su casa de la playa a toda su camarilla que lo revoluciona emocionalmente, «estropeándole» sus planes depresivos y de forzada venta de esa casa-madre de su pasado más feliz y brillante. Dentro de ese subgénero de reunión y terapia de grupo de amigos, tiene esta película de Canet la ventaja de ser «francesa», es decir, estar horneada con buen gusto, hacer del lugar común algo cercano, reconocible, sí, pero inteligente, y tener actores que pegan física y emocionalmente con sus personajes (además de Cluzet, Magimel, Cotillard, Lellouche, García, Lafitte…, todos ellos son en lo que están, o están en lo que son), y algo importante y a tener en cuenta: no se resuelven ni bien ni mal las pequeñas tramas entre ellos, es decir, tal y como ocurre en ese lugar común que es la vida.

Sobre Oti Rodríguez Marchante

Crítico de Cine

@OtiRMarchante

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About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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