Home / Animación / Crítica de Oti Rodríguez Marchante de “Toy Story 4” (2019): También es la mejor, como las 3 anteriores

Crítica de Oti Rodríguez Marchante de “Toy Story 4” (2019): También es la mejor, como las 3 anteriores

Nota inicial del editor: Como no podía ser de otra manera, “Toy Story 4” es la película de la semana de www.nosolocine.net

Os ofrecemos ahora la crítica de Oti Rodríguez Marchante, con su autorización expresa, dado que ha sido publicada en el diario Abc de forma primigenia. En este medio escribe desde hace más de 7 lustros. Ha puntuado la película con 4 estrellas.

 

 

Lo único reprochable a esta cuarta película de «Toy Story» es que le arrebata a la serie el honor de estar en el olimpo de las grandes trilogías de la historia del cine, junto a «El Padrino», «Los colores» de Kieslowski o «La vida de Apu», de Satyajit Ray… Aunque, quizá sirva como disculpa del arrebato, que ya sea tan irrenunciable, excelente, enorme, ingeniosa y maravillosa como cualquiera de las tres anteriores.

El universo de entretenimiento, aventura y emociones de los juguetes parecía agotado tras el emotivo traspaso de «poderes» de Andy a la niña Bonnie (o de la caída en desgracia de John Lasseter, quizá el mayor genio de la animación desde que hibernaron a Walt Disney), pero no tarda ni unos minutos en quedar evidente que el vaquero Woody y su vitalista compañía de muñecos, cachivaches y chismes son un pasto inagotable y fabuloso para conmover todos los resortes internos del ser humano en cualquiera de sus formatos, del más pequeño al más grande.

Igual que se ha dicho en numerosas ocasiones que en la Biblia y en los «Padrinos» está Todo, en este «Toy Story 4» rezuma la sensación de que no falta Nada…, el vaquero Woody es la reencarnación de un personaje de Howard Hawks, de una integridad absoluta y de una profesionalidad total: la honradez, el sentido del deber, de la fidelidad, de la pertenencia, su entrega, valor, generosidad…

Su relación (a la baja) con Bonnie, su aceptación sin resquemores ni vilezas de su progresivo arrinconamiento en el interés de su niña, su adiestramiento y preocupación para que su nuevo juguete preferido, el increíble e improvisado Forky, sea consciente de su gran responsabilidad, junto a las «voces interiores» de Buzz Lightyear, los nuevos muñecos, como el motorista Duke Caboom o los diabólicos muñecos de ventrílocuo, conforman esta cuarta maravilla en la que «lo pequeño» es tan sonoro y emotivo como espectacular, divertido y aventurero es «lo grande».

Aunque son los sentimientos tan reconocibles y cinematográficos de Woody los que se sitúan en el centro de la película, el rescate del personaje de Bo Peep, y su cambio de carácter y «personalidad», es lo que le dan profundidad y sentido a la aventura exterior e interior del vaquero, que explora los dilemas del mundo que se le abre (casi como la puerta a John Wayne en «Centauros…») y ofrece al tiempo mucho jolgorio a los más pequeños y mucho de qué pensar a los adultos.

Sobre Oti Rodríguez Marchante

Crítico de Cine

@OtiRMarchante

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

Check Also

“Blinded by the light”: El poder liberador de la música (esta es mi historia, salvando las distancias)

“La ira y la intolerancia son enemigas del saber”. Mahatma Ghandi “Me daba la impresión …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO