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Crítica de la película clásica «Encrucijada de odios» (1947). Por Mario Delgado Barrio

Ficha técnica.- Título original: “Crossfire”. Año: 1947. Duración: 88 minutos. Producción: RKO. Guión: John Paxton según la novela “The Brick FoxholE”, de Richard Brooks. Fotografía: I. Roy Hunt. Música: Roy Webb. Dirección: Edward Dmytryk. Intérpretes: Robert Mitchum (Keele), Robert Ryan (Montgomery), Robert Young (Finlay), Gloria Grahame (Ginni), Sam Levene (Joseph), George Cooper (Mitchel), Steve Brodie (Floyd).

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Argumento.- Mitchel es un excombatiente sospechoso del asesinato de un judío. Keeley, compañero suyo, está convencido de su inocencia y piensa que el asesino es Montgomery que siente un odio visceral hacia los judíos, por lo que le prepara una trampa y al intentar escapar es abatido por la policía.

Código Hays.- Fue un Código cinematográfico que determinaba lo que se podía o no se podía ver en las pantallas norteamericanas. Escrito por el líder del Partido Republicano William H. Hays, se hizo popular bajo su apellido y se aplicó desde 1934 hasta 1967 y como muestras significativas contenidas en el mismo pueden citarse:

“No se mostraran los detalles de los asesinatos brutales”.

“El uso del alcohol no podrá presentarse de forma excesiva”.

“El adulterio no debe presentarse bajo un aspecto atractivo”.

“No se mostraran besos ni abrazos de una lascivia excesiva”.

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Comentario.- Obra maestra del género negro con un gran contenido social y una sublime estética como consecuencia del sabio manejo que el director Edward Dmytryk hace de la cámara y el uso de luces, sombras, contrastes, primeros planos, picados y contrapicados. En la novela de Richard Brooks el muerto es un homosexual pero como este era un tema tabú en Hollywood debido al Código Hays se cambió por el hecho de que fueses judío con lo que la película se convirtió en una parábola anti racista contra la intolerancia. También el film denuncia la dificultad de adaptación de los excombatientes, que al regresar con la mentalidad cambiada, como consecuencia de las experiencias vividas en el conflicto bélico, encuentran un mundo y una sociedad distintos a lo que dejaron para ir a la guerra. La puesta en imágenes se caracteriza por las secuencias nocturnas, con una magnifica fotografía expresionista muy en consonancia con el personaje de Robert Ryan que realizó una soberbia interpretación. Hay que destacar la secuencia en el club de baile donde el tímido Mitchel invita a Ginni (una maravillosa Gloria Grahame) con la que mantiene el siguiente dialogo esclarecedor:

Ginni: “Me gano la vida bailando”

Mitchel: “¿Y qué haces cuando no bailas?”

Ginni: “Vivo”

Un conjunto de grandes secundarios rematan esta excelente película.

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Anecdotario.- Estuvo nominada a los Oscar de mejor película, director, actor secundario (Robert Ryan), actriz secundaria (Gloria Grahame), y guión adaptado. Es conocida como “la película de las tres R” dado que los tres protagonistas se llaman Robert. El rodaje duró 23 días, Edward Dmytryk cobró 42.000 dólares y poco después del estreno fue despedido de la RKO por estar incluido en la “lista negra” de “la caza de brujas”. En contra del criterio de austeridad para las películas negras de serie B de la RKO, en ésta se apostó por un elenco de actores estelares, por lo que los gastos de producción se elevaron a 1.770.000 dólares, aunque después tuvo un gran éxito y alcanzó unos beneficios de 1.270.000 dólares. Gloria Grahame fue una genial actriz, dotada además de una belleza fascinante, a la que no se le ha dado la importancia que merece. Ganó el Oscar en 1952 por “Cautivos del mal”, de Vincente Minnelli y estuvo nominada en 1947 por “Encrucijada de odios”. Casada en cuatro ocasiones, uno de sus esposos fue el gran director de cine Nicholas Ray y protagonizó un gran escándalo que perjudicó su carrera, cuando su marido la descubrió en la cama con su hijo Tony Ray, por lo que pidió el divorcio, curiosamente su cuarto marido fue el mismo Tony Ray. Intervino en películas muy importantes: “En un lugar solitario”, de Nicholas Ray, en 1950 junto a Humphrey Bogart, “Miedo súbito”, de David Miller, en 1952, “Deseos humanos”, en 1954 y “Los sobornados”, en 1953, ambas de Fritz Lang, con la mítica secuencia en la que Lee Marvin lanza sobre su bello rostro el contenido hirviendo de una cafetera, “Oklahoma”, de Fred Zinneman, en 1955 y “No serás un extraño”, de Stanley Kramer, en 1955. Murió joven en Nueva York, a los 57 años de edad. Robert Ryan era de familia acomodada, siendo estudiante practicó el boxeo ganando un titulo del peso pesado y después trabajó como fogonero en un barco y más tarde en un rancho de Montana. Sirvió como instructor en la Marina de EE.UU. durante la IIGM y en el cine se especializó en papeles de villanos sádicos o policías duros. Entre sus grandes películas: “Acto de violencia”, de Fred Zinneman, en 1948, “Berlin Exprés”, de Jacques Tourneur, en 1948, “The Set-Up”, de Robert Wise, en 1949, una de las grandes obras maestras del genero del boxeo, “La casa en la sombra”, de Nicholas Ray, en 1951, “Encuentro en la noche”, de Fritz Lang, en 1952, “Colorado Jim”, de Anthony Mann, en 1953, “La casa de bambú”, de Samuel Fuller, en 1955, “Los implacables”, de Raoul Walsh, en 1955, “Conspiración de silencio”, de John Sturges, en 1955, “La colina de los diablos de acero”, de Anthony Mann, en 1957. Se significó poéticamente por su apoyo constante de los derechos civiles, combatiendo la discriminación racial. Edward Dmytryk fue un director de cine de prestigio conocido como “uno de los diez de Hollywood”, un grupo de profesionales del cine que en 1947 se negaron a declarar ante el Comité de “la caza de brujas” por lo que huyó a Inglaterra y al terminar la duración de su pasaporte regresó a EE.UU. donde fue detenido y encarcelado, aunque en 1951 declaró y pudo continuar su carrera en el cine. Después de trabajar como mensajero debutó en el cine en 1935 con “El halcón” y dirigió después grandes películas: “El motín del Caine”, en 1954, “La mano izquierda de Dios”, en 1955, “El baile de los malditos”, en 1958, “El hombre de las pistolas de oro”, en 1959 y “Álvarez Kelly”, en 1966.

 

Sobre Mario Delgado Barrio

experto en cine classico

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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