Home / Música Moderna / CUANDO LA MÚSICA SÓLO PODÍA ADQUIRIRSE EN FORMATO FÍSICO. FRAGMENTOS DE MEMORIA RECIENTE 2005. EL TSUNAMI TAMBIÉN LLEGÓ A CANNES. SEXO, DROGAS Y ROCK AND ROLL. POR ENRIC URRUTIA

CUANDO LA MÚSICA SÓLO PODÍA ADQUIRIRSE EN FORMATO FÍSICO. FRAGMENTOS DE MEMORIA RECIENTE 2005. EL TSUNAMI TAMBIÉN LLEGÓ A CANNES. SEXO, DROGAS Y ROCK AND ROLL. POR ENRIC URRUTIA

Encontrarte en Cannes la última semana de enero (una de las semanas más frías del año) es sinónimo de estar en la convención más importante del planeta de la industria de la música, el MIDEM, que viene celebrándose desde 1967.

La ciudad de los festivales  ya no es lo que era, se ha convertido en una teta que ya no da leche de tanto ordeñarla, la costa azul está exhausta y yo también…cansado de que sableen mi economía distintas aves de rapiña: hoteles, restaurantes y taxis.

Como si de un premio se tratase, el vendedor gipsy de piel morena y ojos verdes  de origen francés de una conocida discográfica holandesa, me dice hablando en un pseudo español en un chiringuito entre la playa y la Croissette en Cannes:

Podéis pedir lo que queráis de la carta, todo lo pagamos nosotros.

Ok, muy bien,  le respondo.

Me sentí muy violento pues el tipo se fue a otra mesa del chiringuito a comer junto con sus jefes y nos abandonó a mí y a Montse solos en una mesa, era como premiar a un perro por su buen comportamiento y darle una chuche , pero algunos holandeses y guiris en general  tienen esta forma de funcionar… si les vendes a buen precio durante todo el año te lo agradecen así, ellos comen en cualquier lugar cualquier alimento que les echen y yo siempre elijo lo que como, “sé lo que como”. El chiringuito era gélido, mal ambientado y apestaba a aceites requemados…

Queriendo olvidar el almuerzo ,el resto de la  jornada fue dura (lo habitual): entrevistas con clientes en el Palais des Festivals, (siempre he vendido en el MIDEM, nunca he comprado) , prisas y más prisas, nos pasamos la tarde con el estómago girado (joder, la manía que tienen los franceses de cocinar con aceite de girasol) entrando y saliendo de suites del Hotel Majestic y del Hotel Martínez, donde distintos colectivos étnicos de distintas nacionalidades nos compraban cd’s de las últimas novedades de los majors, compañías discográficas  con consejos de administración y propietarios sin escrúpulos que solo quieren beneficios sin importarles lo más mínimo la creación de contenidos de sus producciones, todo vale, la mentira y el delito también (falsa moral mercantil la del poder…tener el poder no es tener la razón).
Al finalizar la jornada y descansar en el hotel (20 minutos)   nos reunimos con unos amigos propietarios de una discográfica independiente italiana y nos fuimos a la fiesta que la empresa holandesa que nos había invitado a almorzar al mediodía había organizado en el ático del  Hotel Sofitel, rara combinación realizaban los holandeses al reunir en una misma fiesta clientes y proveedores de todo el mundo, típicas fiestas donde se hablan más de 10 idiomas, y donde el espectáculo humano es diverso. Tras pasear diez minutos y airearnos llegamos al Sofitel y subimos con los ascensores al ático, no íbamos con smoking pero casi… al salir del ascensor ya se oía  la música de una orquesta tocando conocidos temas cutres  y standards, la moqueta era blanda y al fondo al final del pasillo estaba un señor del servicio del protocolo de la empresa y varias señoritas, nos aproximamos a ellos para entregarles los abrigos y Montse me dice:

-Estas chicas van muy extremadas y ligeras de ropa…

– Montse, son putas caras…

-Se, se sono puttane, comenta mi amigo Mario el italiano riéndose acompañado de su esposa…

Entramos dentro de la sala que estaba llena de gente (con 200 personas, casi no puedes moverte es asfixiante, la gente fuma)  y la fiesta ya estaba en marcha, voces, camareros, canapés, risas, saludos, miradas, hombres y mujeres perfumadas nos empezamos a observar. Hay mucho color y la cosa va calentándose con el ritmo de la música y los combinados, de pronto el propietario de la discográfica holandesa sube al escenario , la orquesta para de tocar y nos cuenta lo contento que está de tenernos reunidos a todos juntos en su fiesta y bla, bla, bla, pero al tipo se le ocurre entre clientes , proveedores, putas y demás colectivos, pedirnos un minuto de silencio en respeto a las víctimas del Tsunami que hacía poco menos de un mes  (diciembre del 2004) había  arrasado las costas de Indonesia, India, y Sumatra dejando más de 230.000 muertos. Se hizo el minuto de silencio y el marketing sensiblero de los holandeses surgió efecto, (durante breves segundos las caras de los asistentes se transformaron en tristes rostros agilipollados , pendientes de ingerir alcohol y demás estupefacientes para recuperar la marcha) tras lo cual la orquesta empezó a tocar de nuevo y todo aquello se volvió turbio, pues el champagne  empezó a correr y a surtir efecto, al poco rato las señoritas de renting se mezclaban con las esposas de los invitados y en breve intuí que las manos masculinas empezarían a tocar ciertas partes erógenas de las hembras asistentes. Curiosa  moral la de los amigos holandeses, al no ubicar las chicas de alquiler en privados donde sus clientes y proveedores pudiesen pernoctar con ellas  con intimidad en vez de dejarlas sueltas entremedio de los asistentes.

Decidimos marcharnos de tan refinada fiesta a cenar en un buen restaurant y dejar de pelearnos de pie por un puñado de canapés made in holland mientas en Indonesia, India y Sumatra lloraban a sus muertos.

Enric Urrutia

About JLP jose

Check Also

Lista de canciones de la película “Érase una vez en… Hollywood”, de Quentin Tarantino

El próximo jueves (15 de agosto de 2019) se estrena en España la nueva película …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO