Home / Audio / Música / Doris Day: Reina de la comedia americana de los años 60. Por Carlos Mir Andreu

Doris Day: Reina de la comedia americana de los años 60. Por Carlos Mir Andreu

Durante muchos años, Doris Day fue la estrella preferida del público americano y sus discos se vendían como rosquillas. Su vitalidad, optimismo y, sobre todo, su integridad moral a prueba de bomba, hicieron que se la considerase la novia de América y la virgen oficial de la canción y el cine. Ella de virgen tenía poco –se casó cuatro veces- lo que sí tenía era carácter y lo demostraba en sus papeles.

Llegó al cine en un musical de la Warner, sustituyendo a Betty Hutton que estaba embarazada, Romance en alta mar (Michael Curtiz 1948). Después de algunos musicales más, que nunca llegarían a estrenarse en España, la Warner le confió un papel dramático en El trompetista (Michael Curtiz 1950), junto a un joven Kirk Douglas (102 años y sigue vivo) que acababa de triunfar interpretando a un boxeador en “El ídolo de barro”. Doris era la chica buena y abnegada que separa al trompetista de los brazos de Lauren Bacall, una pérfida y bella mujer. Llegaron nuevos títulos que la presentaban como una dinàmica rubia que cantaba, bailaba, coqueteaba y siempre se enamoraba. En Abril en París (David Butler 1952) era la corista Dinamita que es invitada a actuar en París por error, pero ella demuestra que lo hace mejor que la gran vedette. Era la época de los grandes musicales de la Metro y los que ella interpretaba en la Warner eran de estar por casa. Entonces decidió cambiar de estilo y dar vida a un personaje mítico de la cultura americana, Calamity Jane, en un western musical junto a Howard Keel que en España se tituló Doris Day en el oeste (David Butler 1953).

Su nuevo galán fué Frank Sinatra y la película Siempre tú y yo (Gordon Douglas 1954) una comedia sentimental con buenas melodías cantadas por Doris y Frank. Después llegaría uno de sus mejores papeles en Ámame o déjame (Charles Vidor 1955) junto al gran James Cagney, en el papel de gangster enamorado de una cantante.

Su siguiente película fue una nueva versión de El hombre que sabia demasiado (Alfred Hitchcock 1956). Muchos se extrañaron que Hitchcock llamara a Doris Day para el papel de esposa de James Stewart en su aventura marroquí. Estuvo perfecta como la típica turista yanqui y demostró sus dotes para el drama cuando unos espías internacionales secuestran a su hijo. Por si esto fuera poco también tuvo ocasión de cantar una canción, Qué será, será, que ganó el Oscar y vendió millones de copias.

La Paramount la unió con el rey de Hollywood, Clark Gable, en Enséñame a querer (George Seaton 1958) que no fué el éxito esperado, como tampoco lo fué Mi marido se divierte (Gene Kelly 1958) en la que ella y Richard Widmark interpretan a un matrimonio de clase media que quiere adoptar un niño.

A punto de finalizar la década de los 50 Doris se reinventa de nuevo y contratada por la Universal inicia, a los 37 años, una segunda carrera, que sería más provechosa que la anterior, la que más se recuerda. Creó un personaje de mujer independiente, trabajadora, que se enfrenta al acoso sexual de los hombres resistiéndose a toda costa a perder su virginidad.

Confidencias a medianoche (Michael Gordon 1959) junto a Rock Hudson, fué una simpática comedia romántica que obtuvo un gran éxito, como la canción que Doris cantaba, Pillow Talk.

Fué su única nominación al Oscar como mejor actriz protagonista, pero aquel año la competencia era muy dura: Audrey Hepburn, por “Historia de una monja”; Katharine Hepburn y Elizabeth Taylor, por “De repente, el último verano”. El Oscar se lo llevó Simone Signoret por “Un lugar en la cumbre”.

La Universal volvió a reunir a la pareja en dos títulos más: Pijama para dos (Delbert Mann 1961) –el estreno en el cine Coliseum de Barcelona fue un acontecimiento- y No me mandes flores (Norman Jewison 1964).

Doris continuó haciendo comedias con los galanes más valorados del momento como David Niven en No os comáis las margaritas (Charles Walters 1960) o Cary Grant en Suave como el visón (Delbert Mann 1962), pero también se lanzó a investigar nuevos terrenos, como el suspense: Un grito en la niebla (David Miller 1960), en la que su marido, interpretado por el genial Rex Harrison, es el sospechoso número uno de querer volver loca a su mujer, o el circo: Jumbo, la sensación del circo (Charles Walters 1962). Por el estrepitoso fracaso de esta película Doris perdió la oportunidad de convertirse en la baronesa Von Trapp en “Sonrisas y lágrimas”, papel que fué ofrecido a Julie Andrews y el del musical “Molly Brown siempre a flote”, que protagonizó Debbie Reynolds.

En abril de 1968 falleció su tercer marido, Martin Melcher, que había sido el principal promotor de su carrera, dejándola arruinada al haber firmado en su nombre un contrato con una cadena de televisión. Para cumplirlo Doris puso en marcha el programa The Doris Day Show, que duró cinco temporadas con gran éxito. Antes de empezar la sexta lo abandonó manifestando que no quería seguir trabajando y que se retiraba. Me parece una decisión magnífica, ya había trabajado mucho, y más.

El 1976 se casó por cuarta vez, con un hombre once años más joven. En 2004 enterró a su único hijo, Terry Melcher, conocido musico de rock que murió de cáncer de piel a los 62 años.

Doris Day no se puede considerar una gran actriz ni una gran cantante, pero a los amantes de la comedia americana de los años 60 nos ha hecho pasar muy buenos ratos. Descanse en paz

Sobre Carlos Mir

Abogado, crítico de cine, escritor, agitador cultural, sibarita

Artículo relacionado:

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

Check Also

“Summer Wine” de Aaron Rux es la canción del día de www.nosolocine.net

Hoy os traemos un “temazo” recién salido del horno. El video se ha publicado hoy …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO