El espectáculo circense es itinerante y abarca un gran abanico de artistas: payasos, domadores, trapecistas, magos, acróbatas, traga fuegos, equilibristas y un largo etcétera.

Durante mucho tiempo fue un espectáculo familiar por excelencia, en el que los niños sobretodo, se divertían a mansalva, precursor del cine y que con el paso del tiempo ha ido perdiendo influencia.

La compañía canadiense Cirque du Soleil creó escuela hace unos años al cambiar el concepto clásico y dotar de elementos artísticos diferentes al espectáculo (danza, música).

El estreno de “Cirque du Soleil: mundos lejanos” me lleva a evocar toda una serie de películas en las que el circo se convierte en protagonista. Fue el gran George Méliès, que provenía precisamente del mundo del circo, ya que había sido ilusionista, el pionero en la materia. Es recordado como el mago del cine.

Charles Chaplin rodó en 1928 la magistral “El Circo”, donde destacaba la ambientación y toda una serie de gags extraordinarios.

Posteriormente el gran Todd Browning nos mostró un universo circense muy diferente, con monstruos, historias de amor y mezcla de humor y terror en la magistral “Freaks (La parada de los monstruos) y en “Garras humanas”.

En tono de comedia los hermanos Marx nos hicieron pasar “Una tarde en el circo”. En tono de aventuras y con John Wayne de protagonista “El fabuloso mundo del circo” nos hizo disfrutar. En una línea similar encontramos “Trapecio”, de Carol Reed, de 1956, donde también había momentos de drama.

Cecil B. de Mille logró dos Oscars con “El mayor espectáculo del mundo“, de 1952.

En el mundo de la animación “Dumbo”, de Disney es probablemente el film más destacado. “Bichos”, de Pixar, tiene una escena sobre el mundo del circo muy lograda.

Con “La Strada”, Federico Fellini logró una gran creación.

Una muestra reciente es “Agua para elefantes”.

El cine español también nos ha llevado a las carpas de circo en títulos como “Había una vez un circo” con los míticos Gaby, Fofó y Miliki, “Zampo y yo”, “Pelusa” o la reciente “Balada triste de trompeta”, de Álex de la Iglesia.

El Circo siempre ha sido muy visitado por el Séptimo Arte, por la Fábrica de Sueños.

José López Pérez