Sabido es que esta sección la escriben Oti Rodríguez Marchante, Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos, Carlos Mir y José López Pérez, por orden rotatorio o aleatorio.

En esta ocasión le toca el turno al crítico ganador del premio Alfonso Sánchez y creador de la sección, me refiero al buen amigo Oti Rodríguez Marchante, os dejo con él.

 EL HOMBRE DESNORTADO, POR OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE

También podría haberse llamado el personaje de los estrenos de esta semana “el cuarentón frustrado”, y eso gracias al retrato que hace Cesc Gay del hombre de esa generación que vive en una gran urbe, pongamos Barcelona. La crisis económica, la crisis global, la crisis moral, laboral, la crisis de los cuarenta, la crisis de la pareja, la crisis de identidad y de lugar en el mundo…, el hombre hoy día ni tiene brújula ni sabría leerla. Y este personaje desnortado está presente en la película de Cesc Gay, “Una pistola en cada mano”, en la piel y en el alma de varios personajes masculinos, erráticos, fracasados, acomplejados, con enormes problemas de comunicación y que parecen haber perdido el manual de instrucciones del mundo en el que viven… Afortunadamente para ese tipo vencido y que todavía se niega a soltar de sus manos esas dos pistolas sin munición, hay otro personaje que lo entiende o, al menos, lo soporta: la mujer. No hay lucha de sexos en la película de Cesc Gay, pues sólo uno de ellos, el femenino, tiene la fuerza moral, la lucidez y la madurez precisa para luchar por lo que quiere, mientras que su “compañero”, ese cuarentón frustrado, tiene demasiado trabajo en compadecerse a sí mismo. Y a ese hombre desnortado lo interpretan en la película media docena de actores como la copa de un pino, Eduard Fernández, Leonardo Sbaraglia, Javier Cámara, Ricardo Darín, Luis Tosar, Alberto San Juan y Jordi Mollá.

                     Oti Rodríguez Marchante