Este viernes se ha estrenado en España uno de los mejores thrillers de la temporada. Se titula “Mátalos suavemente” y está dirigido por Andrew Dominik y protagonizada por Brad Pitt, Richard Jenkins, James Gandolfini, Ray Liotta, Sam Shepard y Scoot McNairy. Basada en una excelente novela del clásico del género el estadounidense George V. Higgins, publicada en Estados Unidos en 1974 y que ahora se edita en nuestro país por parte de Libros del Asteroide, la película “Mátalos suavemente” vuelve a poner como gran protagonista a un personaje habitual del género, tanto literario como cinematográfico, como es el asesino profesional, es decir el asesino a sueldo, aquel que mata simplemente por dinero.

El cine está lleno de estos personajes, seres aparentemente sin corazón, que hacen fríamente su trabajo y cuya única preocupación es hacerlo rápido y limpio.

No es un personaje nuevo en el cine, porque ya desde los primeros thrillers de la época dorada de Hollywood el asesino profesional aparecía como un solitario depredador, pero es cierto que en los últimos años la figura del asesino a sueldo ha aumentado progresivamente su presencia en el cine. Si en “Mátalos suavemente” es Brad Pitt como el personaje de Jackie Cogan, el asesino profesional que le gusta matarlos suavemente, en la memoria de todos los aficionados está muy presente uno de los últimos trabajos de George Clooney como asesino a sueldo en “El americano”, otro excelente thriller, en este caso dirigido por Anton Corbijn, en 2010, y no cabe duda que uno de los más famosos es el interpretado por Edward Fox en “Chacal” (1973), dirigido por Fred Zinnemann, sobre un personaje real como fue El Chacal, que tuvo su remake en 1997 de la mano de Michael Caton-Jones y con Bruce Willis como el temible asesino.

Si hasta Javier Bardem hizo de asesino profesional en “No es país para viejos”, de los hermanos Coen en 2007, ya está todo dicho para entender que hasta los actores más galanes del cine mundial no han dudo en dar vida a esos temibles personajes que, para bien o para mal, existen en la vida real, viven entre nosotros y en muchos casos mueren tranquilamente en la cama.

Asesinos reales, como el ya mencionado Chacal, siguen siendo el punto de mira del cine actual. Reciente es también la larga miniserie, de tres capítulos, reconvertida en película de menor duración, “Carlos”, dirigida por Olivier Assayas en 2010 y donde el actor venezolano Edgar Ramírez da vida a Ilich Ramírez Sáchez, alias “Carlos”, un falso terrorista que no era más que un asesino a sueldo oportunista y cicatero. Y en el reciente festival de Venecia se ha presentado la película “The Iceman”, del director israelí Ariel Vromen, sobre el asesino profesional Richard Kuklinski, interpretado por Michael Shannon, que mató a más de cien personas.

La lista de asesinos profesionales, de asesinos a sueldos, ficticios y reales, a los que el cine ha dedicado muchas películas sería interminable, o como mínimo muy larga, quede aquí este nuevo asesino a sueldo, frío, deshumanizado, cínico y, como ocurre en muchos casos, hasta un punto simpático, que ofrece Brad Pitt en este sólido y magnífico thriller que es “Mátalos suavemente”.

 

 

                                                        Ruiz de Villalobos