Vivimos en un país en el que la corrupción campa a sus anchas y no parece que la opinión pública se movilice, hay demasiado conformismo. Paro alto, corrupción generalizada, mentiras y opacidad forman un cóctel que puede convertirse en una bomba de relojeria.

En las últimas horas hemos sabido que Juan Carlos de Borbón y Borbón, cazador de elefantes muy experto, prestó 1.200.000 € a su hija y su yerno para reformas del palacete del barrio de Pedralbes en Barcelona.  ¿Les surtió de contactos para las actividades de Noos?.

La fiscalía pide que el caso “Noos” pase del juez Castro a Valencia. También se sabe que la fiscalía anticorrupción ha pedido que se encause y que se investigue a dos craks del P.P, dos figuras que pasarán a la posteridad, insignes como pocos: Rita Barberá y Paco “totalmente inocente” Camps.

Estamos ante un momento crucial de nuestra democracia, es el momento de comprobar si de verdad, aquí, hay justicia.

Como dice la canción, estamos ante noticias “frescues”.

José López Pérez