Ernesto Alterio (Buenos Aires, 1970) conocido por su aparición en películas como Días de Fútbol, El otro lado de la Cama, El Método o Los años bárbaros. Es conocido también por ser hijo del actor Héctor Alterio, quien debido a su activismo político izquierdista se vio obligado a abandonar Argentina tras el golpe de estado. Así pues, Ernesto interpreta en Infancia Clandestina, un papel que le queda muy cerca.

 

¿Notas diferencias entre rodar en Argentina y rodar en España?

En definitiva la dinámica de un rodaje es la misma, te dicen acción, corten…  En Argentina lo que cambia es que se habla diferente, la cultura… la idiosincrasia de cada lugar en definitiva, es lo que cambia. Aunque cabe destacar que el hecho de trabajar en Argentina  me da una satisfacción especial. En esta película en concreto tuvo que ver con mi propia historia; como me vine con 4 años a España, de alguna manera a través de esta película creo que he podido dar voz a ese niño que se lo llevaron de Argentina por un tiempo.

¿Que es más complicado mantener el drama o hacer reír en una película como esta?

Llegarle a la gente es siempre lo más complicado. Llegarle al corazón, haciéndoles reír o emocionándolos. Conectar con la gente es un gran misterio y creo que es bueno que sea así.

¿Cuando te proponen la peli,  te dicen que harás de activista montonero? ¿Como te lo plantean? ¿Pensabas a priori que sería un thriller político?

Yo me leí el guion y ya sabia de que iba, y me impactó. Luego al conocer a Benjamín y la manera de involucrarse y contar la historia, supe que quería estar en la película.

Al principio yo fui propuesto para el personaje del padre, pero a mí quien me gustaba era el tio.

¿Te hubiera gustado protagonizar escenas mas violentas como los que en la película quedan filtradas por los esbozos de cómic)

Benjamin Avila: Si, en realidad si que le hubiera gustado a Ernesto (risas)

¿Cómo fue el trabajo con Teo?

Los niños tienen un poder innato que merece la pena cuidar. No te queda otra que crear un vínculo verdadero con él.  Quedaba claro que el que me tenía que mover allí era yo. Trabajamos mucho en los ensayos, haciendo salidas, a través de la música… construyendo un acercamiento hasta llegar a la relación que tenemos en la peli.

El personaje del tío Beto seria el personaje que le da luz a la vida de Juan.  ¿Beto en este caso estaría representando o enfatizando más esta parte del ser ‘niño’?

Si, mi personaje tiene esta parte de niño y actúa como un descompresor de situaciones oprimidas, tienes esa cualidad; alguien que te puede transmitir su fuerza y su alegría. Encarna aquello por lo que los personajes luchaban, la libertad. Su compromiso pasa por transformar las pequeñas cosas en cada instante.

Además, los varones nos apoyamos mucho en la figura del tío. Podemos compartir más cosas sobre el amor y la sexualidad que con los padres, con los que da más pudor hacerlo.

En general la película tiene una alquimia muy especial, donde aparecen elementos muy contrapuestos pero que a la vez confluyen de una manera muy armónica.

¿Como estás viviendo que la película esté nominada a los Óscar y a los Goya? ¿te lo esperabas?

Para mi la satisfacción más grande es que lo que tú haces llegue a la gente. Es una película muy universal. Yo he vivido proyecciones internacionales por ejemplo en Cannes o en San Sebastián y fue muy grande el recibimiento. Te da la idea del poder universal.  Como más personal uno se pone en el papel, mas alcance universal tiene, más llegas a conectar con la gente

Mireia Puerto