Como recordaréis los seguidores y seguidoras de nosolocine.net hace unas semanas publicamos artículos sobre dos excelentes cortos de Roberto Goñi, “Hipótesis” y “Puertas”. En esta ocasión en el Cine Español por Dentro vamos a hablar de cortometrajes y también del Séptimo Arte en forma de continuity

J.L.P ¿Dónde, cómo, cuándo nace tu pasión por el cine?

Roberto Goñi: Puf, no sé muy bien cuándo. Como espectador creo que viendo “En busca del Arca perdida” en el cine cuando era un crío y con los ciclos de cine clásico que había entonces en la televisión pública. Viendo películas como “Caballero sin espada” de Capra o “Centauros del desierto” de Ford. Pero intentar “hacer” cine no me lo planteé hasta que llegué a la universidad. Estudié periodismo en Pamplona, y allí conocí a Mariano Salvador, amigo desde entonces y que también es cortometrajista. Él ya estaba en eso de rodar cortos. Escribí algún guion para él y luego me animé a intentar dirigir algo. La verdad es que ver que hay gente que hace cosas interesantes para mí siempre ha sido un acicate. De hecho, no entiendo a la gente que se anima cuando ve una película mala porque piensa que ellos podrían hacerlo mejor. Creo que son las buenas películas las que te animan a querer dedicarte al cine, aunque sospeches que nunca podrás hacer algo tan bueno.

J.L.P Vamos a hablar ahora de tus cortos

R.G: Creo que son bastantes diferentes. “Puertas” es un pequeño cuento que mezcla lo cotidiano con lo fantástico de forma muy sutil. La historia se me ocurrió al poco de ser padre cuando vi a un niño que se paraba delante de una puerta de un vagón de metro y repetía en voz baja: “ábrete sésamo, ábrete sésamo”. A partir de ahí, la historia surgió de forma bastante rápida. Ya había rodado algún corto en digital pero ese fue el primer corto que he rodado en 35 mm, y el único por ahora. Tuvo la dificultad de que el protagonista absoluto fue un niño de 6 años sin experiencia en rodajes. Pero merecía la pena porque en los castings era obvio que era un niño con una gran expresividad. “Hipótesis” surge de una idea que tenía de una conversación que tuve hace años con mi grupo de amigos. Nos pasamos toda una noche en una casa rural plateándonos una disyuntiva igual que la que plantea Manu a Lara. Se me ocurrió que se podía convertir en un cortometraje breve de comedia para el Notodo. Tenía la anécdota pero no se me ocurría la historia. Hasta que di con el giro final. Ahora estoy en posproducción de otro cortometraje. Se titula “El hombre equivocado”, lo protagonizan Alejandra Lorente y Alfonso Lara y es una comedia romántica con toques de thriller.

 

J.L.P ¿Qué opinas de esa famosa frase que dice que se liga mucho con el corto?

R.G: ¿Da tiempo a ligar en un corto? A los directores creo que no.

J.L.P ¿En qué parcela disfrutas más como guionista o como director?

R.G: Hoy por hoy como guionista simplemente porque escribo mucho más que lo que ruedo. Pero también he disfrutado mucho rodando. Sobre todo con el trabajo con los actores. Cuando ves que una escena cobra vida ante tus ojos gracias al trabajo de un actor o actriz sientes un subidón importante. De todas formas, también se pasa mal con ambas actividades.

J.L.P ¿Cómo entra Lara de Miguel en tu corto “Hipótesis”?

R.G: La había visto interpretando “Imagine”, una obra de teatro que ella producía y que coprotagonizaba con Manu Feijoo. La obra, escrita por Ignasi García, es una comedia romántica y Lara conseguía dar a su personaje comicidad y verdad por igual. Era obvio que iba a clavar el personaje de “Hipótesis”.  Contar con ella y Manu fue un lujo porque tienen una gran complicidad.

J.L.P Ahora que no nos lee nadie, cuenta alguna anécdota jugosa de algún rodaje

R.G: Pues la verdad no sabría decirte. Los rodajes pasan tan rápido que lo único jugoso que recuerdo de ellos es el catering (lo sé,  es un chiste muy malo).

J.L.P Siempre he pensado que en españa no se cuida nada a los guionistas (para mí el guión es lo más importante para mover una peli, un corto o lo que se tercie) ¿qué opinas al respecto?

R.G: Soy guionista de un solo largometraje estrenado, “Un año en la Luna”. Pero no es un caso típico porque es una película pequeña que financió su director, Antonio Gárate. En ese caso me sentí bien tratado porque mi relación con el director era muy buena. Del trato habitual al guionista de cine español no te puedo decir más porque no lo he vivido personalmente. Pero por lo que cuentan amigos y conocidos algo de eso hay. Pero creo que el tema no es que no se cuide a los guionistas sino que no se invierte en desarrollo. Escribir un buen guion es un trabajo  largo y arduo en el que se debería invertir tiempo y dinero.

J.L.P Ahora me gustaría que nos contaras tus próximos proyectos

R.G: Terminar y distribuir el cortometraje “El hombre equivocado”. Luego me gustaría rodar otro cortometraje que sería un thriller puro, si consigo financiarlo. Rescribir “Club California”, un guion de largo, también un thriller, del que estoy muy contento pero que todavía necesita ser retocado. Y desarrollar alguna otra historia de largometraje y quizás algún proyecto de serie de televisión.

J.L.P ¿Qué aficiones tienes?

R.G: Aparte de leer, ver películas y series, en los tres casos menos de lo que quisiera, llevar al parque a mis dos hijos. Esta pregunta me acaba de confirmar que debería desarrollar alguna afición interesante. Creo que ahora está de moda poner un huerto.

J.L.P Vamos ahora con la parte de cinefilia de la entrevsita ¿qué películas te han influido, te gustan o son un referente?

R.G: Muchas. “Siete mujeres”, John Ford. “Las zapatillas rojas” y “I know where i’m going”, de Powell y Presburger; “El dulce olor del éxito”, de Alexander Mackendrick, “Retorno al pasado”, de Jacques Tourneur; “El espíritu de la colmena”, de Víctor Erice, “Le trou”, de Jacques Becker, “El protegido”, de Shyamalan, “La noche del cazador”, de Charles Laughton, “Hannah y sus hermanas”, de Woody Allen; “Ocho sentencias de muerte”, de Robert Hamer…

J.L.P ¿Cómo ves la relación internet y cine?

R.G: Inevitable. Todos esperamos que vaya a más. Yo como espectador y como persona que aspira a vivir y trabajar en el audiovisual. De todas formas, te confieso que como espectador para ver en casa hoy en día prefiero el  DVD o el Blu-Ray. Sobre todo porque tengo muchos en casa para ver. Creo que internet es una buena manera de ver y distribuir cortometrajes.

J.L.P ¿Cómo ves la situación actual de nuestro cine?

R.G: Por un lado en crisis, como todo el país. Pero también ha coincidido con que hay muchos directores interesantes y gente con ganas de contar cosas. Tanto gente que ya rueda largometrajes como gente que rueda cortos y que debería ya dar el salto al largo. En los próximos años veremos si la crisis ha arrasado con todo o si siguen surgiendo buenas películas. Aunque es difícil que haya cantidad y variedad si no hay un mínimo entramado industrial.

J.L.P ¿Qué te parece que tve no emita series de éxitos que ya están rodadas?

R.G: Demencial. Claro que lo digo egoístamente porque vivo de ser guionista de televisión. Y para los que trabajamos en esto cuantos menos series se emiten menos posibilidades de trabajo hay. Pero además es absurdo que las series de televisión paguen el pato cuando se gasta muchísimo más en películas americanas, la champions o los Juegos Olímpicos. Una televisión pública que emitiera series de ficción española de calidad, cine español y cine clásico, sin grandes dispendios en deporte, no creo que fuera muy cara.

J.L.P ¿Qué es para ti la vida?

R.G: Lo que pasa mientras preparo el siguiente proyecto.

J.L.P ¿En qué genero te siente más comodo cinematográficamente hablando?

R.G: No lo sé. Lo único que sé es que para contar una historia necesito comprender a los personajes y que estos me interesen.

J.L.P ¿Cómo has logrado financiar tus cortos?

R.G: “Hipótesis” y “El hombre equivocado” los he financiado yo, al igual que “Hasta mañana”, otro corto que rodé antes. “Puertas” pude rodarlo gracias a que el proyecto recibió una subvención del Gobierno de Navarra.

J.L.P ¿Qué importancia le das a la banda sonora o las canciones en tus trabajos en cine?

R.G: Cada vez le doy más importancia. Es fundamental para crear un estado de ánimo. En “El hombre equivocado”, que es una historia donde la atmósfera es primordial, va a ser muy importante.

J.L.P ¿Qué pautas sigues en la dirección de actores?

R.G: Creo que lo principal es acertar en el casting. En las reuniones previas les puedo dar alguna información sobre el personaje que no aparece en el guion y que yo he creado para darle más cuerpo. Supongo que ellos cogerán lo que les interese y si no se crearán sus propias referencias.  Les dejo claro que el texto no es sagrado y que pueden cambiarlo si quieren. Porque lo importante es que todo suene natural y fluido. Ellos saben muy bien como hacer las cosas. Así que es mejor dejarles a su aire. Y si hay algo que no te convence les sugieres que lo cambien o que lo lleven por otro lado.  De todas formas, también sé que es algo en lo que tengo que aprender mucho. Como en casi todo.

J.L.P ¿Qué opinión tienes sobre la mala imagen que tiene el cine español en algunos sectores? ¿cómo podemos cambiar eso?

R.G: No lo sé, la verdad. Creo que hay que intentar pasar del tema e intentar hacer bien tu trabajo.

J.L.P ¡Gracias, Roberto!

R.G: ¡Gracias a ti, José!

                  José López Pérez