En nuestra sección el cine español por dentro vamos a hablar hoy fundamentalmente de bandas sonoras. Vamos a entrevistar a Sergio Jiménez Lacima, nacido el 22 de julio de 1983 en Ejea de los Caballeros (Zaragoza). Actualmente reside en Los Ángeles (California).

Comenzó a estudiar música cuando solo tenía 3 años. Se graduó Summa Cum Laude en Film Scoring (Composición para cine) y Video Games Scoring (Composición para videojuegos) en el prestigioso

Berklee College of Music (Boston, EE.UU.) donde estudia gracias a una beca completa otorgada por SGAE y Berklee. También posee un Máster en

Dirección de Orquesta y Títulos Superiores en Piano y Dirección de Orquesta. En 2011 se gradúa del Curso de Composición para Cine y Televisión

con Richard Bellis organizado por ASCAP anualmente en Los Ángeles (EE.UU.).

Ha sido Director Artístico y Musical de dos Bandas de música en España. También ha dirigido varias orquestas de cámara así como diversas orquestas sinfónicas como director invitado. En 2010, fue elegido como Director Asistente de la Orquesta Sinfónica de Berklee (Boston, EE.UU.).

Ha trabajado con diversas orquestas en EE.UU. y en Europa, tanto como compositor, orquestador y/o director, destacando: Hollywood Studio Symphony,

London Symphony Orchestra, Budapest Art Orchestra, Bratislava Symphony Orchestra, Orquesta Sinfónica Goya y Wind Orchestra Zaragoza (WOZ).

Sergio ha realizado arreglos orquestales para el último álbum de Enrique Bunbury, “Palosanto”, grabados con la Orquesta Sinfónica de Budapest.

Entre sus últimos proyectos figuran la banda sonora de la película “Viral”, dirigida por Lucas Figueroa, y candidata a mejor musical original en los Goya 2014; BSO de la película “Slice 3”, dirigida por el norteamericano Pierre Edwards; música adicional para el videojuego “Call of Duty: Black Ops 2”, grabado en los famosos estudios Abbey Road de Londres, con la London Symphony Orchestra;

música original para la serie documental de TVE “Capacitados”, dirigida por Javier Calvo; serie web “Dumbass Filmmakers!” dirigida por Hunter Lee Hughes; música original del cortometraje “En el nombre del miedo”, dirigido por Miguel Casanova Rodríguez; orquestaciones para las series de TVE “Isabel” y “Los Misterios de Laura”; BSO de la película “Slice 2, dirigida por Pierre Edwards; Ballet “Futile”, encargo de LaMov Compañía de Danza; y el cortometraje “Elefantes sobre una telaraña” de Jorge Lareau Postigo.

J.L.P: ¿Cómo surgió tu pasión por el cine y las bandas sonoras?

Sergio Jiménez Lacima: Exactamente no recuerdo cómo surgió. Me inicié en la música desde muy pequeño, cuando tenía 3 años y animado por mi madre, gran amante de la música clásica. Recuerdo que desde muy joven tendía a escuchar, además de música clásica, música de cine de los grandes compositores, como John Williams, Jerry Goldsmith, Bernard Herrman, etc.

Escribí mi primera composición cuando tenía 16 años, una obra para Banda Sinfónica, y aquello me marcó tanto que me hizo querer componer más y adentrarme en el mundo de la composición.  Algo interesante, o al menos a mí me lo parece ahora, es que desde pequeño solía “imaginar” o “poner” música a cosas, situaciones o paisajes cotidianos, todo en mi cabeza. Me imaginaba cómo sería la música que acompañaría a esas situaciones, como si de una película se tratase. Quizá ese fue el inicio que recuerdo en esto de crear música “aplicada” a imágenes.

De todas formas, no fue hasta bastantes años más tarde cuando decidí adentrarme en el mundo de la composición para cine estudiando “Film Scoring” en Berklee College of Music en Boston (EE.UU.), incluso después de haber estudiado otras titulaciones musicales en España no relacionadas con la composición, como fueron los títulos superiores de Piano y Dirección de Orquesta y un Máster en Dirección de Orquesta.

J.L.P: También compones para videojuegos, ¿es muy diferente a lo que haces para cine o televisión?

S.J: Los videojuegos son una plataforma que te permiten diversas formas de aproximar la música. La gran diferencia entre un videojuego y una película o serie de televisión, está en la narración, la cual en una película o serie es lineal, es decir, el espectador no influye en ella, a diferencia de un juego en el que es interactiva, las acciones del jugador (espectador) harán que la narración varíe y vaya a un sitio u otro. Y esto es principalmente lo que hace que componer música para un formato u otro sea diferente. De todas formas, también hay momentos en un videojuego que son lineales, las llamadas escenas “cinemáticas”, y la forma de componer su música es la misma que la que usaríamos en una película.

Otra gran diferencia entre ambos formatos es la cantidad de música que, en general, necesitan ambos formatos. Un juego, al ser interactivo, puede durar muchas horas, muchas más que una película, y esto hace que se necesite más música. En un videojuego (dependiendo de qué juego) puede haber entre 2 ó 3 horas de música o, a veces, incluso más. Tuve la suerte de, además de graduarme en Film Scoring en Berklee, hacer una subespecialidad en “Video Games Scoring”, donde pude aprender todas las diferentes técnicas disponibles a la hora de escribir música para un juego. Hay procesos, realmente complejos a veces y necesarios, que hay que seguir para que una música funcione de forma correcta en un juego. Trabajé como compositor de música adicional en el videojuego CALL OF DUTY: BLACK OPS 2, para el cual compuse varios temas que, más o menos, funcionaban de forma lineal. Fue una experiencia maravillosa, tanto por el tipo de música que fue, como por tener la oportunidad de trabajar con Jack Wall (compositor principal del juego) y grabar la música en los míticos estudios Abbey Road de Londres con una gran orquesta.

J.L.P: ¿Por qué decidiste establecerte en Estados Unidos?

S.J: En principio fui a Estados Unidos, a Boston concretamente, a estudiar, gracias a ganar una beca completa que convocó SGAE y Berklee. Berklee College of Music es una de las escuelas de más prestigio a nivel mundial, en campos como el jazz, la producción musical o la composición para cine. Tienen un programa de “Film Scoring” muy interesante, del cual han salido grandes compositores de cine como Howard Shore, Alan Silvestri, o españoles como Roque Baños, entre otros. Siempre había “soñado” con estudiar allí y, gracias a la beca que gané, ese sueño se hizo realidad. Mi intención era regresar a España una vez finalizados mis estudios en Berklee, pero cuando acabé (en realidad un poco antes) surgieron varias oportunidades que me hicieron que me trasladase a Los Angeles, donde actualmente resido. Fui seleccionado en el ASCAP Film and TV ScoringWorkshop, uno de los cursos más prestigiosos en su género, el cual realicé antes de acabar Berklee. Ahí conocí a mucha gente en activo en la industria en Hollywood, los cuales me recomendaron instalarme en Los Ángeles una vez terminara en Boston. Además fui galardonado con dos premios en ese curso. También poco después, y antes de acabar Berklee, la agencia de talentos William Morris Endeavor (WME) me contactó para representarme e incluirme en su división de “Music for Visual Media”, en la que se encuentran compositores como Hans Zimmer, Ennio Morricone, David Newman, Trent Reznor, etc. Como anécdota graciosa, recuerdo que cuando me contactaron por email, yo no sabía de esta agencia (ignorante de mí…) y al buscar en internet sobre ella y ver todos esos nombres pensé que se trataba de una broma.

Lo curioso de todo esto es que ocurrió casi al mismo tiempo, cuando yo estaba tratando de decidir qué hacer, si volver a España o mudarme a Los Ángeles. Quizá fue coincidencia, o quizá no, pero finalmente me hizo decidirme y quedarme aquí.

J.L.P: ¿Cómo definirías tu estilo a la hora de crear bandas sonoras?

S.J: La verdad es que no sé muy bien cómo responder a esto, cómo definirlo. E incluso casi prefiero no hacerlo como un estilo concreto puesto que creo que los compositores de música de cine estamos expuestos a una multitud de géneros que hacen que, en mi opinión, tengamos que estar abiertos y preparados para todo. Lo que sí es cierto es que nuestra formación o nuestra experiencia vivida “nos marca” y hace que seamos “mejores” (por decirlo de alguna forma) en unos géneros que en otros. Dada mi formación y mis estudios clásicos de conservatorio, el género orquestal es el que más he desarrollado, aunque desde hace ya un tiempo, me gusta mucho experimentar con nuevas sonoridades, sonidos electrónicos, sintetizadores, e incluso crearme mis propios sonidos y mezclarlos con la orquesta o instrumentos acústicos, lo que algunos llaman música “híbrida”. Casi todos mis scores tienen este tipo de componentes. Aunque, como decía antes, todo depende del proyecto en el que estés trabajando, puesto que los compositores de cine estamos al “servicio de”, y sea cual sea el estilo del proyecto, debemos esforzarnos para que ese sea también  nuestro mejor estilo en ese momento.

J.L.P: ¿Qué ha sido lo más complicado para crear el score de ”Viral”?

S.J: Sin duda lo más complicado fue el poco tiempo que tuvimos. Fue una locura de proyecto por la premura de tener la música lista cuanto antes. Más o menos, el proceso duró poco más de tres semanas, desde la primera conversación con el director hasta la entrega final de la música, compuesta, grabada con orquesta y mezclada (y todos los demás procesos que lleva la creación de una banda sonora), que ronda los 60 minutos. Pero a pesar de tanto estrés y ser todo tan rápido, creo que el resultado fue bastante atractivo. Me suele pasar algo curioso y es que cuanto menos tiempo tengo para trabajar en un proyecto, más productivo e incluso creativo soy. Trabajar bajo presión es algo que me afecta positivamente en lo creativo, ¡aunque no tanto en lo físico!

El resto del proceso fue muy bien, puesto que el director y productor y yo nos entendimos muy bien y muy rápido desde el principio, en cuanto a lo que la película necesitaba musicalmente, y esto facilitó mucho las cosas. Además conté con un equipo que me ayudó durante todo el proceso para que la música pudiera llegar a tiempo, a los cuales tengo que agradecer enormemente por el magnífico trabajo que hicieron.

J.L.P: Háblanos ahora de tus proyectos

S.J: Ahora mismo estoy trabajando en varias músicas genéricas para trailers, co-componiendo con Jack Wall, con quien ya trabajé en CALL OF DUTY: BLACK OPS 2. Es un proyecto muy interesante y que se grabará en breve con orquesta en Los Ángeles. Acabo de terminar la música de un documental de Víctor Matellano y una nueva colaboración con Enrique Bunbury, con quien recientemente colaboré como arreglista de orquesta en su último álbum, haciendo esta vez un arreglo orquestal para una canción de una película. Lo próximo, y que tengo ya firmado para este año, son dos largometrajes en España y dos cortometrajes. También hay otros proyectos, alguno de ellos para TV, que están todavía barajándose y sin confirmar. E incluso también una obra de concierto.

J.L.P: ¿Qué aficiones tienes?

S.J: La verdad es que me gustaría tener más aficiones de las que tengo pero, desafortunadamente (o afortunadamente, no sé cómo verlo…) no me queda mucho tiempo para ellas. Obviamente, me gusta mucho el cine y las series de TV e intento ver lo más posible. Disfruto mucho también pasando tiempo con la familia y amigos. Escuchar música es otra de mis aficiones, sobre todo, músicas nuevas, nuevos grupos. Me encanta tener esa sensación casi de “descubrimiento” cuando escucho algo nuevo. Y algo que me gusta mucho también es la cocina. Desde luego, no soy ningún chef pero sí que me atrae mucho cocinar y ser creativo en ello. Además, me relaja y disfruto mucho. La mayoría de los días estoy deseando que llegue el momento de la comida para desconectar del trabajo, bajar a la cocina y ponerme a cocinar. Sé que quizá es algo cotidiano, pero me lo paso muy bien.

J.L.P: Músicos o estilos que te influyen.

S.J: Aquí podría comenzar a nombrar a muchos y no acabar nunca. Mis primeras influencias vinieron de la música clásica, puesto que fue con la que crecí y de la que aprendí. Los grandes clásicos creo que han sido grandes “maestros” para mí desde muy temprano. Cuando comencé a escuchar la llamada “música de cine”, sentía esa sensación nueva y de “descubrimiento” y sorpresa cuando escuchaba a John Williams, Jerry Goldsmith, Bernard Herrmann, etc., una vez más, los “clásicos” de la música de cine. Esa misma sensación tuve cuando comencé a escuchar la música de compositores españoles como Roque Baños o Alberto Iglesias, a quienes admiro.

Últimamente me inclino más por la música “indie”, de todo tipo. Autores como Ólafur Arnalds, Jon Hopkins o M83, hacen cosas muy interesantes, que me atraen mucho también. No obstante, creo que en la sociedad en la que vivimos y con los medios tecnológicos que contamos, inevitablemente todos estamos expuestos y, de algún modo, influenciados por todo lo que nos rodea. Y, a pesar de que algunos vean esto como algo negativo, ¡a mí me parece algo fantástico!

J.L.P: ¿Cuál es tu método de trabajo habitual a la hora de componer?

S.J: Mi método no es siempre el mismo, varía dependiendo del proyecto, ya sea la banda sonora de una película, serie de TV, videojuego o incluso música de concierto. Además, cada proyecto es único y diferente y esto hace que la forma de aproximarse sea muchas veces distinta de uno a otro.

También, el momento en el que entras al proyecto determina esto. Si accedes en una etapa temprana, como en pre-producción, lo normal es que empieces a generar ideas o temas sobre el guión, las cuales luego se utilizan como material temático para la película. Pero si, por ejemplo, entras en fase de post-producción es probable que ese trabajo de generar temas e ideas lo hagas ya sobre la propia película, sobre las imágenes y, dependiendo de los plazos que tengas, podrás invertir más o menos tiempo en esto, por lo que, de alguna forma, el método será distinto.

Si, por otro lado, se trata de música de concierto, el método es totalmente diferente, puesto que, a diferencia de la música para audiovisuales donde la estructura te la da la propia historia y las escenas en sí, en una pieza de concierto, eres tú el creador de esa estructura y, por tanto, del discurso narrativo que la obra en cuestión tenga.

Como decía al principio, no hay un solo método y eso creo que es lo realmente atractivo, puesto que no se cae en la monotonía y hace esta profesión todavía más atractiva si cabe.

J.L.P: ¿Cómo han influido las nuevas tecnologías en la creación de una B.S.O.?

S.J: En mi opinión, creo que muchísimo. Desde luego, la forma de componer y las herramientas que usamos hoy son muy distintas a las que se usaban hace unos años. Todavía hay gente que sigue usando papel y lápiz, lo cual es admirable, pero no nos podemos olvidar que la tecnología puede ser nuestro mejor aliado y que, desde luego, ha avanzado tanto para hacernos la vida más fácil (aunque no siempre…).

Hoy en día, la mayoría de compositores de música para audiovisuales, componemos usando herramientas informáticas, las cuales nos hacen ir más rápido y, sobre todo, nos permiten dar vida “sonora” a nuestras ideas y maquetas de manera casi inmediata. Esto es una indudable ventaja puesto que hace que el proceso sea más rápido. Pero hay también cosas negativas. El hecho de que casi todos usemos las mismas herramientas, casi mismos programas, mismas librerías de sonido, etc., hace que nos acerquemos más unos a otros, y esto puede resultar en sonoridades parecidas, ideas que se repiten y cierta comodidad a la hora de trabajar. Es decir, la tecnología, de algún modo, puede llegar a dominarte a ti, y hacerte estar a su servicio, en lugar de lo contrario. Creo que es imprescindible usar la tecnología como una mera herramienta para poder crear, y no como una herramienta que pueda llegar a crear por ti (que las hay).

Otro de los aspectos negativos, aunque en realidad no lo es, es la gran cantidad de tiempo que requiere el conocimiento y manejo de la multitud de tecnologías de las que hoy disponemos, tiempo que a veces no tenemos, pero que creo que es esencial para que no pase precisamente lo que mencionaba antes, que la tecnología te maneje a ti.

Está claro, que la innovación tecnológica es algo bueno, que está pensada para nuestro desarrollo y, sobre todo, para que trabajemos más rápido. Como siempre, dependerá de las manos que usen esa tecnología y de su dominio el que consigamos un mejor o peor resultado. Y conseguir ese conocimiento y dominio también es parte de nuestro trabajo.

J.L.P: ¡Gracias, Sergio!

S.J: ¡Muchas gracias a ti, José, ha sido un placer! ¡Un saludo a la audiencia de nosolocine.net! ¡Feliz 2014!

José López Pérezí