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Fuera de cuadro: Comillas. Por Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

El diccionario de la RAE define así las comillas: Signo ortográfico doble usado para enmarcar la reproducción de citas textuales y, en la narrativa de los parlamentos de los personajes o de su discurso interior, así como las palabras y  expresiones que se desea resaltar por ser impropias, vulgares o de otras lenguas.

Una de mis pasiones ocultas, pues hay más de una, es la poesía, que practico en la intimidad de mi silencio, ajena a otros ojos. Pero hoy me siento libre, como Juan Salvador Gaviota, y he decidido hacer públicas algunas de las rimas que las, siempre deseadas, musas, me han hecho llegar. Son rimas de diversos poemas, que las ofrezco como muestra de que en el silencio de la intimidad y del recogimiento las musas pueden llegar si las esperas emocionado. Ahí va la primera sobre la espera de la muerte:

Vivo sin vivir en mí

y de tal manera espero,

que muero porque no muero.

 

Pero también me interesa, poéticamente hablando, el camino que se hace en la vida y que proyecté en estos, perdonen la inmodestia, serenos versos:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

 

Claro está, que acuciado por las musas, que como se sabe solo aparecen a quienes cree en ellas, no he podido evitar escribir un poema a la Luna, que es el satélite de los enamorados. Y en un fragmento dice así:

La luna vino a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira, mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

No cabe duda que la poesía es un arma cargada de futuro como ha dicho algún poeta, que no es necesario mencionar en esta antología de poemas escogidos de mi poemario personal. Así para cerrar y para demostrar que también me paseo por lo clásico y épico que mejor que este fragmento de un poema que escribí en una tarde de tardopatriotismo:

Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.

Como se puede comprobar la poesía da para proyectar muchas emociones, muchos pensamientos, muchas reflexiones. No olvidemos la poesía como esa arma cargada de futuro, un futuro que, como se sabe bien, acostumbra a ser inestable y precario.

Y por cierto, me olvidé las comillas, pero no importa, son solo cuatro fragmentos de otros tantos poemas.

Sobre Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Periodista cultural,Crítico de Cine

Estrambote: El plagio es necesario. Está implícito en el progreso.” (Isidore Lucien, más conocido como Conde de Lautréamont, Montevideo, 1846-París, 1870. Poeta y escritor. Autor entre, otras obras, de “El canto de Maldoror”)

 

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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