Por si no estuviera difícil que haya conciertos con la crisis y la brutal subida del IVA perpetrada por el Rajoy Special Team, las hordas del P.P siguen su cruzada contra todo aquello que no les gusta. Estamos ante una regresión hacia la caverna absoluta.

Ahora resulta que el alcalde de Valladolid, el “magistral” Javier León de la Riva acaba de prohibir todo tipo de actuaciones musicales con licencia de bar especial. Del mismo modo, tal como informa eldiario.es, ha prohibido que una zona de bares de la capital vallisoletana programe música en la calle a mediodía con motivo de las fiestas patronales.

El Boletín Oficial de la Provincia publicó el pasado día 28 de agosto una instrucción del Ayuntamiento sobre la realización de “actividades de carácter cultural y artístico en establecimientos de hostelería” que prevé de forma concreta la “prohibición de actuaciones musicales en directo en establecimientos con licencia de bar especial, limitación que está en consonancia con lo dispuesto en la Ley 7/2006 de de espectáculos públicos y actividades recreativas de la Comunidad de Castilla y León”.

Ya el pasado mes de marzo comenzó la particular cruzada pepera municipal (habrá que volver a aquella broma de hace unos años del dúo Gomaespuma ¿a los del P.P. habría que llamarles pepinos?) diversos establecimientos de Valladolid recibieron la visita de la Policía Local a primeras horas de la madrugada para impedir la representación de obras de teatro o conciertos de pequeño formato, es decir, para los clientes de los bares.

Menos mal que para luchar ante tanto disparate se ha creado la Plataforma por La Música en Directo en Valladolid que a través de las redes sociales busca el apoyo de los ciudadanos, además de realizar varias propuestas y actividades para pedir que el alcalde rectifique de inmediato. Os dejo aquí el enlace: http://www.valladolidwebmusical.com/actualidad/2013/plataformadelamusicapucela.html

A este paso personas como León de la Riva obligarán a los ciudadanos a acudir a misa diaria, a corridas de toros casi a diario y a mantener impasible el ademán.

José López Pérez