Injustamente poco reconocido, me parece que Josep María Forn i Costa (Barcelona, 4 de abril de 1928) es uno de nuestros grandes cineastas, al que entrevistaré en exclusiva próximamente.

Además de director, es guionista, productor y actor.

De joven intentó dedicarse a la literatura, pero desde 1950 se dedicó al cine. Su primer cortometraje fue “Gaudí”, en 1954.

En 1975 fundó y presidió el Institut del Cinema Català desde donde impulsó la producción de cortometrajes y noticiarios. De 1987 a 1991 fue director general de cinematografía del departamento de cultura de la Generalidad de Cataluña. En 1994 fue elegido presidente del Colegio de Directores de Cine de Cataluña. En 2001 recibió la Cruz de Sant Jordi.

Como director es el autor de 15 largometrajes. El más destacado es “La piel quemada” (1967), que me parece magistral y que se mantiene muy actual. Es una de las mejores películas españolas de todos los tiempos.

 

Completan su filmografía “Yo maté” (1957), “Muerte al amanecer” (1959), “La vida privada de Fulano de Tal” (1960), “La rana verde” (1960), “¿Pena de muerte?” (1961), “La ruta de los narcóticos” (1962), “Los culpables” (1962), “José María” (1963), “La barca sin pescador” (1964), “La respuesta” (1975), “Companys, procés a Catalunya” (1979), “Ho sap el ministre?” (1991), “Subjúdice” (1998) y “El coronel Macià” (2006).

En la faceta interpretativa ha participado en 8 films:

“La ràbia” (1978), “Serenata a la claror de la lluna” (1978), “Alicia en la España de las maravillas” (1979), “La campanada” (1980), “Un drac, Sant Jordi i el cavaller Kaskarlata” (1981), “Puny clos” (1982), “Como un adiós” (1983) y “Un, dos, tres, ensaïmades i res mes”.

Continuará…

José López Pérez