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“La Bella y la bestia 3D” (2017): ¿Más que un remake?

Alto y claro, aunque sé que para Disney está siendo muy rentable, no soy partidario, en principio, de los remakes que están haciendo recientemente de sus propios clásicos animados. En la mayoría de los casos la versión primigenia era incontestable, excelente. No había necesidad, a nivel artístico, de rodar versiones nuevas.

Eso sí, me parece que el remake más logrado de Disney hasta ahora es el que nos ocupa y que se estrenó el pasado viernes. No aporta grandes novedades pero tiene algunas virtudes.

“La Bella y la Bestia” es un cuento de hadas tradicional francés. Narración de la que hay múltiples variantes, su origen podría ser una historia de Apuleyo, incluida en su libro “El asno de oro” (también conocido como “Las metamorfosis”), titulada “Cupido y Psique”. La primera versión publicada fue obra de la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en 1740, aunque otras fuentes atribuyen a Gianfrancesco Straparola la recreación de la historia original, en 1550. La versión escrita más conocida fue una revisión muy abreviada de la obra original de Villeneuve, publicada en 1756 por Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. Existen muchas variantes de la historia en toda Europa. La versión de Beaumont es la que goza de mayor fama, siendo ésta la base de casi todas las versiones o adaptaciones posteriores.

El cuento simboliza la animalidad integrada en la condición humana, pues en muchísimos mitos y cuentos populares se habla de un príncipe convertido, por arte de hechicería, en un animal salvaje o en un monstruo, que es redimido por el beso y el amor de una doncella.

En cine se han hecho muchas versiones, tanto en animación como en imagen real. Algunas han sido de género, de terror. Me referiré a continuación, solo, a algunas de ellas.

Jean Cocteau rodó la primera versión, fue en 1945, con Jean Marais y Jossete Day, que añade un argumento secundario, al aparecer un pretendiente de Bella, Avenant, que pretende matar a la Bestia y robar sus riquezas mientras las hermanas, cómplices suyas, retrasan la vuelta de Bella al castillo. Cuando Avenant entra en el pabellón mágico, que es la fuente del poder de la Bestia, es alcanzado por una flecha de fuego arrojada por la estatua de la diosa romana Diana, que le transforma en bestia e invierte la maldición de la criatura original.

En 1952 se rodó una adaptación animada en la Unión Soviética, usando la técnica del rotoscopio, basada en una versión de Sergei Aksakov: La Flor Escarlata. La historia está situada en la edad media eslava y los personajes hablan la vieja lengua rusa.

La versión más conocida y exitosa es la de Disney en animación de 1991. Con guion de Linda Woolverton, música de Alan Menken y canciones de Howard Ashman. Ganó el Óscar a la mejor canción original y el Óscar a la mejor banda sonora, y es la primera de las tres películas animadas de la historia nominadas al Óscar a la mejor película. Como en la versión de 1946, Bella recibe el nombre de Belle en la versión original inglesa. Los criados son transformados en objetos personificados, ya que la maldición que afectó a la Bestia también les afectó a ellos. Pero se cambian muchas cosas de la historia original. El padre viudo de Bella recibe un nombre, Maurice, y ella es su única hija. Un atractivo pero arrogante y presuntuoso pretendiente de Bella, de nombre Gastón, pretende casarse con ella, pero es siempre rechazado. Gastón y sus seguidores amenazan tanto a Maurice como a la Bestia, pero aquél muere en el enfrentamiento final con ésta. Esta versión otorga la capacidad de redención a Bella, perfecta en sí misma, que es capaz de amar a la Bestia a pesar de su extrema fealdad externa. “La bella y la bestia” está considerada uno de los más grandes clásicos de Walt Disney y del cine en general. El mismo Walt Disney intentó adaptar la historia en los años 40 pero sólo quedó como un proyecto en desarrollo hasta que se retomó a mediados de los 80, concluyendo con esta versión musical.

El remake no aporta novedades en la historia, no es una gran obra, eso sí, es muy entretenido. El 3D funciona bien y en este caso me parece la mejor opción, está bien conseguido.

Brillan especialmente la música y las canciones de Alan Menken y el reparto en el que hay grandes actores: Luke Evans,  Emma Thompson,  Ewan McGregor,  Ian McKellen,  Kevin Kline,  Josh Gad,  Audra McDonald y  Gugu Mbatha-Raw, y además, la pareja protagonista formada por Emma Watson y Dan Stevens funcionan a la perfección.

Quizá hay un exceso de números musicales, pero el ensamblaje de acción real, animación, efectos y música está muy logrado. Bill Condon que no es, precisamente, un gran director, cumple bien con su misión principal, crear una película interesante, comercial, divertida.

¿A nivel artístico era necesario este remake?

En este caso dejo la respuesta para los espectadores, creo que ya he expuesto de forma  clara mi punto de vista.

José López Pérez

@JLPnosolocine

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About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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