No recordamos el mundo sin ella. Tras más de 130 años con nosotros, ya podemos decir adiós definitivo a la bombilla incandescente, la de siempre, la de toda la vida.

A partir del próximo sábado, 1 de septiembre (el mismo día que en España sube el IVA de las entradas de cine), ya no se podrá fabricar ni distribuir. Solo se podrán vender los stocks sobrantes de las tiendas, es decir las unidades que queden en los almacenes.

La inventó Thomas Alva Edison en 1879.

En 2016 deberá haber pasado a la historia en toda la Unión Europea.

Se despide una tecnología que revolucionó nuestra sociedad, pero cuya eficiencia en los momentos actuales no es admitible ya, porque da poca luz y genera demasiado calor, concretamente el 95 % de la electricidad que consumen la transforman en calor y solo el 5% en luz.

La tecnología LED la sustituirá.

                       José López Pérez