Home / Curiosidades / LA HISTORIA DEL CHOCOLATE Y SU RELACIÓN CON EL CINE. POR MARÍA HILDA LÓPEZ PÉREZ

LA HISTORIA DEL CHOCOLATE Y SU RELACIÓN CON EL CINE. POR MARÍA HILDA LÓPEZ PÉREZ

El chocolate empieza a ser conocido con la llegada de los conquistadores españoles, Bernal Díaz del Castillo, cuenta en su historia de la Nueva España que durante un banquete que Moctezuma ofrecía a Hernán Cortes, el emperador azteca, a pesar de tener grandes variedades de alimentos y bebidas, su preferencia era la infusión tan conocida por todos en aquel entonces, cierta bebida hecha con cacao y servida en copas de oro fino. En esa ocasión había cincuenta garras grandes, hechas con buen cacao, y con su espuma.

Si bien se dice que fue Hernán Cortes el primero que probó el cacao, Cristóbal Colon, lo conoció antes, aunque no le prestó demasiada atención. Se cuenta que el almirante genovés en 1502, durante su cuarto viaje, encontró en la isla de Los Pinos una embarcación indígena de 25 remos, la más grande que había visto hasta entonces, según la crónica se trataba de una nave maya, desde la que transbordaron a las carabelas, telas, objetos de cobre, etc. y unas semillas que tanto utilizaban para hacer una bebida, o como monedas. Mas tarde parece que había falsificadores que rellenaban las cáscaras vacías del cacao con barro, a estas se les llamaba cachuachichiua y se castigaba a quien las utilizaba.

Se le atribuya un carácter afrodisíaco, se creía que tenia poderes y que daba fuerza y vigor, lo bebían para tener acceso a las mujeres. Tenía también valor religioso, se realizaba una gran fiesta del cacao, dedicada al Dios de la lluvia, Chac, o Tlaloc, se celebraba en los cacaoteros. Después de los sacrificios bebían tchocolath – vino de cacao- bebida fría, espumante y embriagadora de la estaba prohibido beber más de tres vasos, también bebían chorote, una mezcla de cacao, maíz, chilati y agua de lluvia.

Los primeros granos de cacao que llegaron a Europa fueron los que en 1534 Fray Jerónimo de Aguilar monje del Cister (que acompañó a Hernán Cortés a México), envió a España, junto con la receta del chocolate, los manda al abad del Monasterio de Piedra, se cambia la fórmula inicial, endulzándolo con azúcar de caña y aromatizándolo con canela. En 1606 llega Italia, las cafeterías más importantes de Florencia y Venecia se encargaron de difundirlo. En 1615 llego a Francia, en la boda de Ana de Austria y Luis XIII. En 1657 a Inglaterra, y aparece un artículo en la revista Public Advertiser que decía “En el callejón de Queen’s Head, junto a Bishopgate Street, hay una excelente bebida de las indias orientales”. En 1679 llega a Alemania, sin embargo no fueron ellos quienes lo desarrollaron, sino los suizos, los ingleses y los belgas. Durante el siglo XVII, el chocolate era considerado tanto un medicamento como un alimento, y no una bebida de compañía y de placer, En 1819 en Vevey (Suiza) Luis Calier monta la primera fábrica de chocolate. El primer chocolate para comer lo fabrica en 1842 el inglés John Cadbury., crea la manteca de cacao y el primer chocolate en tableta.

Actualmente es un rico manjar, y son muchos los establecimientos (pastelerías, etc.) que lo elaboran de manera artesana, hay muchas variedades de chocolate, bombones, trufas, etc. se toma en tableta, a la taza, se usa también en la gastronomía, con él se hacen jabones, se utiliza en tratamientos cosméticos, etc. No ha perdido su valor afrodisíaco y revitalizarte. Es un regalo tradicional de muestra de amor, y junto con las rosas en uno de los regalos más románticos.

Por último la relación el cine y el chocolate, entre las películas quizá la más antigua que hace honor a este dulce en su título es «El soldado de chocolate» (1941), un drama bélico basado en una opereta de Oscar Straus, que a su vez se inspiró en una pieza teatral de Bernard Shaw.

“Charlie y la fábrica de chocolate” (1964) intrigado por la existencia de una misteriosa fábrica de chocolate próxima a su casa, Charlie (de familia humilde) consigue visitarla mediante un sorteo organizado por su dueño y descubre ríos, estructuras de chocolate y unos habitantes de la misma que cambiaron su trabajo por semillas de cacao para su consumo. Tim Burton encontró en el cuento de Roal Dahl «Charlie y la fábrica de chocolate» el relato perfecto para dar rienda suelta a su fantasía.

En 1971, Mel Stuart hace el clásico «Willy Wonka y la fábrica de chocolate», también conocido como «Un mundo de fantasía».

En 1992 el director mexicano Alfonso Aráu adaptó la deliciosa fábula homónima del realismo mágico escrita por Laura Esquivel (entones su mujer) «Como agua para chocolate». Con la gastronomía como nexo de unión y metáfora de los sentimientos, el filme presenta a la protagonista en constante ebullición, como debe estar el agua para hacer un buen chocolate.

Pero si la palabra chocolate remite a un filme, ese es sin duda «Chocolat» (año 2000) protagonizada por Juliette Binoche,  que llega un tradicional pueblo francés, abre una tienda de chocolate y tiene un don especial para averiguar los gustos chocolateros de los habitantes del pueblo y que despertará los deseos más dulces de los habitantes de la localidad, quienes tras su rechazo inicial acaban sucumbiendo a las delicias del mismo.

«Gracias por el chocolate (Merci pour le chocolat)» (2001). El cineasta Claude Chabrol saca a relucir de nuevo el lado más oscuro de la burguesía en este thriller sobre la directora general de una empresa de chocolate, a quien da vida una magnífica Isabelle Huppert.

Más desapercibida pasó «Un poco de chocolate» (Aiztol Aramaio 2008), en la que Héctor Alterio, Daniel Brühl, Julieta Serrano y Bárbara Goenaga componen un retrato de los puntos de unión entre dos generaciones que la crítica tildó de demasiado edulcorado.

“Marieke”, es una  película belga que llega a España en 2012. la protagonista trabaja en una fábrica de chocolates y vive con su madre, que tras la repentina muerte de su marido, es fría, distante y no sabe amar. Por las noches, Marieke busca consuelo en brazos de hombres mayores con los que consigue amor, libertad y recupera una parte de la memoria de su padre. Pero el equilibrio de su vida se ve trastocado cuando a ella llega Jacoby, un editor en busca del último manuscrito de su padre. Su madre trata de evitar el encuentro entre ambos pues teme que se descubra el secreto que lleva veinte años ocultando.

Otras películas introducen en su título al chocolate, aunque no sea un tema central de las mismas, como es el caso de “Fresa y chocolate”, “Atún y Chocolate”, etc., donde los aspectos sociales tales como la homosexualidad y el amor se entrecruzan como hilo argumental.

María Hilda López Pérez

About JLP jose

Check Also

En el programa “Arsènic per compassió” de Radio Cambrils

Me pidió Toni Badimon, gerente del Cine Rambla de L´Art de Cambrils (Tarragona), buen amigo, …

2 comments

  1. Qué post tan dulce!

  2. ¡muy interesante!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO