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Martes Crítico de Oti Rodríguez Marchante: Ser o no ser idiota ante “Cafarnáum”

La polémica crítica de los estrenos de este fin de semana es alrededor de “Cafarnáum”, la película de la libanesa Nadine Labaki, en la que trata la miseria infantil en las calles de Beirut. Es una película que recoge situaciones terribles y que cuenta una historia en la que combina el realismo extremo con emociones y sentimientos muy subrayados, lo cual hace que unas críticas sean muy duras con ella y otras la consideren una gran película. Al margen de consideraciones, el trabajo de Labaki es enorme y muy elaborado y paciente, y que le extrae a sus protagonistas infantiles todo y más de lo que se supone que quiere expresar. Arrancamos el barajeo de críticas con la de Carlos Boyero, que zanja la cuestión a su modo:

Carlos Boyero

Cafarnaúm, dirigida por Nadine Labaki, afamada autora de la caramelizada Caramel, es uno de los retratos más angustiosos de una infancia acorralada que he visto en mucho tiempo. Lo pasas mal viéndola y al recordarla (…) La cámara de Nadine Labaki filma la perpetua huida del protagonista con pretensiones estéticas, acompañada frecuentemente de música. Y la acusan de que esto empañe la atroz realidad. También de que el airado crío sea precioso. Al parecer, para ser veraz la desgracia debería tener el rostro de King Kong. Y la cámara y los sonidos que recrean ese calvario deberían jugar a la experimentación. La idiotez no tiene límites.

Y a continuación, dos de las más enconadas contra Labaki y “Cafarnáum”:

Nando Salvá escribió de ella:

Vemos a bebés encadenados, a niñas que son dadas en matrimonio a cambio de unas gallinas, a niños que se mueren de hambre y son toqueteados y golpeados y vendidos y revolcados en la mugre. Su inenarrable abuso de la pornografía emocional convierte ‘Capernaum’, a juicio de este cronista, en una de las peores películas proyectadas en Cannes en los últimos 15 años. 

 

Sergi Sánchez titula su crónica: “Pornomiseria de manual”, y dice, entre otras cosas:

Labaki se ampara en la nostalgia de una mirada neorrealista para filmar un ejercicio de extrema pornomiseria…

Nadine Labaki en el festival de Cannes 2018

Y ponemos ahora este añadido de la propia Nadine Labaki, que contesta así a estas y otras críticas en una entrevista:

Algunos han hablado incluso de «pornomiseria». Es un concepto que jamás había escuchado antes de que la película fuera exhibida en el Festival de Cannes. Aquello me sorprendió y también me dolió. No sé qué tiene de pornográfico el hecho de mostrar los sentimientos abiertamente.

Quim Casas la mira con mejores ojos:

Consagrada con su primer filme como directora, ‘Caramel’, la actriz libanesa Nadine Labaki propone en su tercer trabajo tras la cámara una historia desoladora de infancia ultrajada en un no menos ultrajado Líbano actual. Lo hace con un tono entre realista y popular, apelando a veces a un exceso de sentimentalismo pero capturando en toda su crudeza las vivencias mostradas.

Y Oti Rodríguez Marchante, también con gran aprecio:

El marco es terrible, y lo que “molesta” -a quienes le molestan esas cosas- es que el cuadro que contiene, en cambio, no lo es: Labaki suaviza las llamas del infierno con elementos puramente cinematográficos, como un actorcito tan expresivo y genial que hipnotiza por completo, lleno de rabia y humanidad, que convierte una película indeseable a los ojos en otra que hace imposible apartarlos de ella.

…………………

Esta película ganó el Premio del Jurado en el último Festival de Cannes, donde fue vapuleada (también elogiada, entre otros por mí mismo) por algunos críticos. Traigo aquí parte de los comentarios que he pillado de entonces:

Salvador Llopart (La Vanguardia): “Un filme que hace del exceso su forma melodramática y el resultado es emocionante”.

Philipp Engel (Fotogramas): “¿Compasión o pornomiseria?…,tiene la función de dar visibilidad al rosario de calamidades que expone, para que ese público de smoking…”

Diego Batlle (OtrosCines.com): “Es de esas propuestas manipuladoras y que cumplen con absolutamente todos los requisitos de la corrección política que están predestinados a ganar premios donde será”.

David Ehrlrich (IndieWire): “Cada emoción es anulada por otra, hasta que nos deja con el mismo desastre que se ha presentado desde el principio”.

Irene Crespo (Cinemanía): “Escenas terribles rodadas con paciencia y belleza, cargada de intenciones. Cine poderoso.”

Diego Lerer (MicropsiaCine.com): Más allá de los importantes temas que trata, es un filme manipulador y efectista sobre la pobreza.

………………

Yo no me atrevería a asegurar, tal y como dice Carlos Boyero, que la idiotez no tiene límites. Personalmente creo que todo tiene límites, y por lo tanto también la idiotez. No considero ni más ni menos idiotas a aquellos que les repugne “Cafarnáum” que a quienes les entusiasme. Supongo que muchos de los que ven asiduamente el Martes Crítico tendrán su propia opinión sobre la película de Labaki, y sería de agradecer que la expusieran en la zona “comentarios” sin temor a parecer idiotas por cualquiera de las dos posturas ante ella: ninguna de ellas, por si sola, os convertirá ni en idiotas ni en lo contrario. Ánimo.

Sobre Oti Rodríguez Marchante

Crítico de Cine

@OtiRMarchante

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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