Home / Críticas / Martes Crítico de Oti Rodríguez Marchante: Isabel Coixet se viene arriba

Martes Crítico de Oti Rodríguez Marchante: Isabel Coixet se viene arriba

null

El estreno de la película de Isabel Coixet, “La Librería”, ha traído cierto consenso entre la crítica, y sus comentarios han sido generalmente elogiosos. No le vienen mal después de que su pensamiento libre le trajera de vuelta el insulto ciego de la secta. Otro estreno importante es el de Agustín Díaz Yanes, “Oro”, tomado con muchas más precauciones. Y se cuela aquí un tercero, “The Square”, la película que ganó en Cannes y quiere ganar el de mejor película europea del año.

Veamos los distintos modos que han tenido algunos críticos de acercarse a la película de Isabel Coixet. Me gustan especialmente el de Carlos Boyero y el de Nuria Vidal, porque hablan de ella y de sí mismos con notable entrega:

Nuria Vidal:

En un momento en que estamos sumergidos en un monotema agobiante que no nos deja ver más allá de su agotador y angustiante determinismo, donde la cultura ha desaparecido de la vida pública y en la que la inteligencia y la sensibilidad brillan por su ausencia, este film nos devuelve a un mundo donde los libros, la lectura, la cultura son importantes, incluso diría que fundamentales, para luchar contra la intolerancia. 

Carlos Boyero alude a un poema de Gil de Biedma para cuadrar a uno de sus personajes:

“En un pueblo junto al mar, poseer una casa y poca hacienda y memoria ninguna. No leer, no sufrir, no escribir, no pagar cuentas, y vivir como un noble arruinado entre las ruinas de mi inteligencia”. Sin embargo, mi héroe sí lee y también paga cuentas.

Y con esta entrega se vuelca en su final: Su intimismo es contagioso. Y la historia que me han contado sigue conmigo durante el resto del día. Se supone que ocurren pocas cosas, pero me ha tocado y reconozco en qué fibras emocionales. La llevo dentro.

Es por cosas como ésta por lo que Carlos Boyero entra como un cuchillo en la mantequilla de su audiencia, y los que lo leen no lo cambiarían nunca por sucedáneos y margarinas.

Alberto Luchini subraya esto:

Es significativo, al respecto, que los dos libros sobre los que más hincapié se hace sean los libérrimos Lolita (el sexo, ese gran tabú) y Farenheit 451, eterna alegoría sobre la intolerancia y el peligro que siempre han representado los libros para los poderosos…

Beatriz Martínez se dirige a su origen:

En ‘La librería’ desde luego no encontramos ninguno de sus tics, ni rastro de sus rasgos estilísticos fundamentales, sino que se empapa del espíritu de la novela de Penelope Fitzgerald para ofrecer una pulcra, meticulosa y también muy delicada adaptación que rezuma esencia ‘british’ con un toque retro.

Lluis Bonet en su comentario sobre “La librería”, elogioso y acertado, introduce un dato interesante:

Lectora empedernida, Isabel Coixet ya dirigió en 2004 el montaje teatral de “84 Charing Cross Road”, otro canto de amor a los libros como esenciales piezas soñadoras que facilitan la supervivencia.”

José López destaca, y hace bien, la banda sonora de Alfonso de Villalonga. Y sentencia al final que:

Estamos ante una de las mejores películas del año, y seguramente de las mejores de Isabel Coixet, una cineasta que tiene títulos que me gustan especialmente como “Mi vida sin mí”, “La vida secreta de las palabras” y “Mañana no termina nunca”.

Y yo, como Boyero, me quedo prendado de la película y de la relación de sus protagonistas:

La relación entre Emily Mortimer (ella) y Bill Nighy (un viejo viudo, lector y ermitaño) produce momentos de cine acorazado de emoción sólo comparables a los de Anthony Hopkins y Emma Thompson en «Lo que queda del día», esa especie de implosión de soledades, de afinidades, pero separadas por la inmensidad de un centímetro.

……..

El estreno de “The Square” tiene buena acogida crítica, y en general se alaba su osadía, su sentido del humor, y su visión caustica del arte, del sexo y otras verduras.

Nuria Vidal así lo refiere en su blog: Arte contemporáneo. Ese es el tema de este film: poner en evidencia el engaño, la manipulación, la burla, el márketing, las ventas millonarias de basura envuelta en el celofán de la palabrería mas vacía e inocua. The Square habla de eso con humor y utilizando como guía a un personaje odioso que sin embargo despierta simpatía. Un poco como el Toni Erdmann del año pasado.

Luis Martínez llega a una de sus mezclas favoritas, vacío, gracia y dolor:

El director sueco y alumno aventajado de Haneke vuelve a colocarnos ante los ojos una imagen tan clara de la sociedad que pisamos que cuesta reconocerse. Como ya hiciera en ‘Fuerza mayor’, la idea no es otra que jugar a los contrastes: construir un drama a partir de la más banal de las situaciones para, desde ahí, levantar la más acertada representación del vacío que pisamos. Primero hace gracia, por lo descabellado, luego duele, por lo evidente

Salvador Llopart habla de “The Square” y dice que afronta dos asuntos muy diferentes:

Por un lado la aproximación crítica al mundo del arte, lo menos interesante. Y por otro eso que hemos dado en llamar lo políticamente correcto, y ahí sí que toca nervio este filme.

Sergi Sánchez también alude a estos asuntos, “la hipocresía innata a la burguesía civilizada, la vacuidad del mundo del arte”, y le añade algún otro, como “la crisis de la masculinidad, la dictadura de las redes sociales, la falta de solidaridad disfrazada de condescendencia…”

Quim Casas se muestra, en cambio, muy receloso:

Östlund filma algunas secuencias salvajemente divertidas, pero también se ensimisma demasiado en su propio artefacto irónico al reírse de todo y de todos.

Yo no encuentro cosas distintas que decir de ella, acaso el indicar como insuperables los momentos Elisabeth Moss:

El cineasta sueco Ruben Östlund propone una enmienda a la totalidad, con la excusa de carcajearse de la inanidad que con excesiva frecuencia rellena el arte contemporáneo: desde el papel de los medios de comunicación o la creatividad del «marketing» (mayor, sin duda, que en el arte en sí), hasta el funcionamiento de nuestros códigos morales, afectivos y sexuales (los momentos con la periodista que interpreta Elisabeth Moss son impagables).

……..

El estreno de Díaz Yanes recoge como mucho halagos templados. Por ejemplo estos tres:

De Luis Martínez:

La selva es siempre la misma. A los actores les cuesta sobreponerse a la contundencia de cada una de sus frases y les da aún más trabajo hacer creíbles las motivaciones, siempre primarias, que les habitan. Cada uno opta por su propia salida y, por momentos, daría la impresión que cada uno ha leído un guion distinto.

De Javier Ocaña 

Más que a la demencia de Herzog y Kinski, la película de Díaz Yanes apunta al western crepuscular, al Grupo salvaje de Sam Peckinpah, a su violencia extrema, a esa hombría desvergonzada de amistades veteranas, de los que llevan toda su vida luchando por fama y fortuna, aunque en realidad solo estén unidos por la desesperación y por la huida del hambre y de la miseria.

De Jordi Batlle:

Bella visualmente pero dramáticamente plúmbea, la decoran grandes estrellas de nuestro cine que a veces chirrían haciendo de “duros”…

Aunque también hay otros comentarios más entusiastas y, para mí, afinados, como el de José López:

Hay mucho de lo mejor de Díaz Yanes en este film. El guion da prioridad al lucimiento de los actores y al mismo tiempo nos cuenta una historia muy interesante. .. Es una película pesimista y desasosegante que podría ser muy actual, muestra las diferencias entre las personas de diferentes zonas y regiones de España. También la elección del lenguaje ha sido determinante en ese aspecto, porque se ha buscado especialmente para que conectara con el espectador actual (el castellano de aquella época era, sin duda, muy diferente al que muestra la película).

Y ahora pongo un largo párrafo de mi crítica sobre “Oro”, porque creo que abunda en la “actualidad” a la que alude José López:

El relato de Pérez Reverte sobre la expedición de Lope de Aguirre y Núñez de Balboa lo recoge Díaz Yanes con la indumentaria narrativa de la crónica de Indias, y lo más sorprendente de lo que vemos y lo que oímos (apuntes, dietario, crónica de hace cinco siglos) suena rebosante de actualidad, Como si “Oro” no nos hablara exclusivamente del pasado, sino de un tormentoso presente y de una actualidad llena de ambición, ensoñaciones, violencia, traición, sediciones y contradioses… No ha de ser casual, pues, que esos personajes aguerridos, emponzoñados de selva y hambres, dialoguen entre sí como se dialoga ahora: Reverte, conocedor experto del lenguaje de la época, Díaz Yanes y sus actores, impregnan de ahora mismo aquella vieja sensación de sueño de conquista y apocalipsis. Podrían, incluso, establecerse paralelismos entre cada personaje, sus pasiones y actos, con los de plena actualidad, desde el escribano Real, que apunta como un tertuliano, a la medra eclesiástica o a las luchas internas por el poder, por la gloria, por el placer y por el oro.

En fin, películas que auguran tiempos mejores. O al revés, tiempos mejores que auguran películas… Ya llega “El autor”.

Sobre Oti Rodríguez Marchante

Crítico de Cine

@OtiRMarchante

 

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

Check Also

En el Restaurante O´Novo Chispa de Barcelona: Disfrutando de la buena gastronomía gallega, a buen precio

Durante años mi restaurante gallego de cabecera fue el O´ Chispa, de mi ciudad, L´Hospitalet …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *