Home / Críticas / Mordida: Fuera de cuadro. Por Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Mordida: Fuera de cuadro. Por Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Sobre la palabra mordida el diccionario de la Real Academia Española da dos magníficas y concluyentes definiciones como son: 3. f. Am. Provecho o dinero obtenido de un particular por un funcionario o empleado, con abuso de las atribuciones de su cargo. 4. f. Am. Fruto de cohechos o sobornos. Cómo se puede comprobar son, respectivamente, la tercera y la cuarta definición de la palabra, porque como es lógico mordida también puede significar en sus dos primeras acepciones: 1. adj. Menoscabado, escaso, desfalcado. 2. f. Mordedura, mordisco.

Vivimos, y es doloroso reconocerlo, en tiempos de mordidas. Mordidas en los campos de fútbol, donde el instinto animal de nuestra especie aparece en toda su dimensión, y mordidas en la vida pública y política de nuestra sociedad, mal llamada del bienestar. La corrupción en la actual democracia, según algunos la fórmula política más justa de las muchas fórmulas de gobierno que se han dado a lo largo dela Historiadel ser humano, es lo habitual. En España, según datos que evidentemente no puedo demostrar personal y científicamente, pero que han publicado muchos medios españoles, a los que hay que creer, el 20 por ciento del PIB (ya saben lo de las siglas, el Producto Interno Bruto) se mueve en dinero negro, buena parte del cual son esas mordidas, esas comisiones, esos sobornos, esos cohechos.

Son muchos los sinónimos que existen para denominar este nefasto negocio que admite y tolera la democracia a la española. Un cáncer social, una célula cancerosa que día a día se va haciendo más grande hasta que matará al paciente. La mordida, que tantas veces hemos oído en películas de nacionalidad mexicana, país donde parece ser está tan institucionalizada como en España, forma parte indeleble de esa telaraña de amaños, dobles contabilidades, presupuestos hinchados y demás lindezas que la democracia española puso en juego desde el mismo momento de su implantación. Desde el famoso 3 por ciento que se escuchó en el Parlamento catalán hasta los presupuestos hinchados de tantas y tantas producciones cinematográficas, pasando por los porcentajes que el boom inmobiliario fue dejando en los bolsillos de los corruptos, la mordida es ya el pan nuestro de cada día. Políticos de cualquier pelaje, empresarios con la única ideología del dinero, banqueros y hasta profesionales de la información son protagonistas, verdugos o víctimas, de la mordida. Bien es cierto que mucho menos trágica y mortal que el ébola, porque el ser humano debe estar por encima de todo, la mordida es la enfermedad más peligrosa de los actuales sistemas políticos que pululan por los países desarrollados. Y hay un hecho cierto, con la mordida, mientras algunos hinchan sus cuentas bancarias en diversos paraísos fiscales (que contradicción unir dos palabras tan opuestas como la poética paraíso con la nefasta fiscalidad), el resto de la población entra en una pobreza sin retorno, en una exclusión económica que lleva, irremediablemente, a la exclusión social y por extensión a la deshumanización. Mientras en un país como España se siga practicando la mordida como deporte nacional nada podrá evitar la muerte de paciente, que somos todos.

                                            Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

 

Estrambote: “Cuanto más corrupto es el Estado, más leyes tiene” (Publius Cornelius Tacitus, 55-120 d. J.C. Historiador, senador, cónsul  y gobernador del Imperio Romano)

About JLP jose

Check Also

«¿Dónde está mi cuerpo? (2019)”: Magnífica e insólita película de animación

Cada vez se hace mejor cine de animación, y muy especialmente la no destinado a …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

AVISO LEGAL PRIVACIDAD COOKIES CONTRATACIÓN CONTACTO