Parece que el subtítulo de este disco, que se publicó hace ya unos años, está pensado para los tiempos que estamos viviendo ahora precisamente, unos tiempos de confusión, conflictividad, unos tiempos, en resumidas cuentas, extraños.

UN ENCARGO DE K INDUSTRIA
Hace unos años, la industria discográfica ya estaba inmersa en una grave crisis, pero los tiempos no eran tan malos aún como los actuales. Enric Pedascoll, de K Industria, la discográfica que tiene a bien publicar todos los trabajos de Burruezo & Bohemia Camerata, mi actual grupo, me citó un día para tomar un café y me pidió que le ofreciera alguna idea para ir lanzando proyectos, al margen de los de la Camerata. Se me ocurrió ofrecerle el hacer un disco de nanas curiosas, singulares, variopintas. Fue el primer disco de nanas de ese estilo que se publicó, creo. Luego, llegarían otros, de muy diversa índole.

CAMBIO DE PLANES

Yo había pensado hacer un disco dirigido a un público muy adulto y muy “artie”. La nómina de los artistas que conformarían el listado del Cd estaba muy en esa onda. Hablé con algunos amigos y/o conocidos que no tuvieron ningún reparo en facilitar las cosas al máximo para que el proyecto pudiera llegar a buen puerto: Robert Wyatt, Pascal Comelade, Cathy Claret, Montserrat Figueres… Otras de las piezas del disco pertenecían a artistas de compañías muy pequeñas que tampoco pusieron ningún problema para ceder las grabaciones. En otros casos, fueron los responsables de K Industria los que se encargaron de conseguir cada pieza. Pero hubo un cambio de planes.

DISCO COMPROMETIDO

A medida que el disco avanzaba, se me ocurrió cambiar la dinámica del disco. No cambié en absoluto la nómina de artistas que había programado, pero sí el objetivo del disco. De ser un Cd para un público “artie” quedó transformado en una obra cuyo objetivo sería hacer reflexionar a público y medios de información sobre ciertos aspectos relacionados con los bebés, como las virtudes de la lactancia materna, del parto natural y sobre las nefastas consecuencias medioambientales y sanitarias del masivo uso de pañales no biodegradables. Conseguí el apoyo de EcoActivistas/The ecologista, de Vida Sana y de BioCultura, y también de un montón de grupos de madres y padres que se han asociado para divulgar los derechos del bebé. El proyecto dio un giro inesperado.

VARIAS EDICIONES

El disco conoció dos ediciones, porque el editor quiso, en un principio, cambiar la imagen tan dramática que tenía la primera portada. A mí era la imagen que más me atraía. En cualquier caso, el disco conoció un cierto éxito y muchas entidades relacionadas con la difusión de las virtudes de la lactancia materna colaboraron mucho en su promoción y distribución. Hoy afortunadamente, a la redacción de “The Ecologist” siguen llegando pedidos de madres, padres, hermanos, abuelos, amigos… que ven en este disco un buen regalo para un niño/a que acaba de nacer, y para su familia. Porque es un disco precioso que gusta tanto a los bebés como a sus mayores. Precisamente, el lanzamiento de este disco recopilatorio coincidió, en mi vida, con la más tierna infancia de mi hija Estrella… Escuchando sus bellas canciones, ambos nos quedábamos fritos tanto en la hora de la siesta como a la hora de dormir, de noche. El disco se presentó con un concierto en BioCultura BCN con Bohemia Camerata, en esa ocasión liderada por la violinista Lea Shalom, y por otros artistas que interpretaron nanas y canciones de infancia en un sentido concierto que puso la sala a reventar.

Pedro Burruezo

En la contraportada, podréis ver la nómina de artistas y de canciones que contiene este ya legendario disco