La noticia de la muerte del gran Madiba, es decir Nelson Rolihlahla Mandela me sorprendió ayer justo cuando mi madre y mi hermana marchaban, casi de madrugada, a Galicia por una grave enfermedad de una persona de la familia.

Por eso no lancé ningún artículo al respecto. Seguramente personas mucho más autorizadas que yo  nos han ido dejando sus impresiones sobre esta gran pérrdida. Mandela que nació en Mvezo, El Cabo, Sudáfrica el 18 de julio de 1918 ya ha pasado a la historia como una de las personas más importantes de la segunda mitad del siglo XX y la primera década del siglo XXI. Un símbolo político que luchó por la igualdad entre negros y blancos en un régimen totalitarista. Pasó más de cinco lustros de forma injusta en prisión y demostró algo que parecía imposible, perdonar pero no olvidar.

Siempre será recordado por su afición al baile y su talante exquisito, un demócrata total.

Tanto el cine como la música se han inspirado en Mandela.

En 1962 fue arrestado y condenado por sabotaje, además de otros cargos, a cadena perpetua. La mayoría de los más de 27 años que estuvo en la cárcel los pasó en la prisión-isla de Robben Island.

Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, Mandela trabajó en conjunto con el entonces presidente de Sudáfrica, Frederik Willem de Klerk, liderando a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, cosa que se consiguió en 1994, con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. Por su trabajo en conjunto, tanto Nelson Mandela como Frederik Willem de Klerk recibieron el Premio Nobel de la Paz de 1993.[4] Posteriormente Mandela ganó las elecciones y fue presidente de Sudáfrica desde 1994 hasta 1999. Su prioridad estuvo frecuentemente en la reconciliación nacional.

Su última aparición pública fue el 11 de julio de 2010 en la final del Mundial de Sudáfrica 2010, en la que la Selección de fútbol de España se proclamaría campeona.

Algo se me ha quedado profundamente grabado en la memoria, Mandela es un símbolo de la cultura del esfuerzo, de la justicia, es un síntoma de que como bien dice el gran Rubén Blades “(…) se puede”.

Para recordarlo he seleccionado dos documentos que me parece que de forma bien diferente reflejan el legado del gran Madiba que falleció ayer, 5 de diciembre de 2013, en Johanesburgo tras pasar cinco meses en estado crítico, cuando tenía 95 años.

Esos documentos son la canción de Specials Aka, “Free Nelson Mandela” que bailé (y pinché como DJ profesional) de forma desaforada durante aquella época y el tráiler de la película “Invictus” de Clint Eastwood.

¡Descanse en paz el gran Mandela!

José López Pérez