Home / Cine Asiático / nosolocine.net cumple 6 años. Por Carlos Mir

nosolocine.net cumple 6 años. Por Carlos Mir

He sabido que nuestra página favorita, nosolocine.net, cumple 6 años, y yo con estos pelos! Felicidades a todos: a José López Pérez (JLP) creador, editor, entrevistador y no sé cuántas cosas más; a Helena García Castaño, su fiel técnica desde la cabina; a Bianca, que infunde ánimo y vitalidad, y a todos los colaboradores, que son muchos, y entre los que me cuento.

Escuchando el programa número 120 de Nosolocine en las Ondas -versión radiofónica de la página- me he enterado que Helena ha estado en Japón, y que le ha encantado. Según dice: “Japón es otro planeta”, y yo me lo creo.

Voy a hacer un breve repaso a mi relación con el cine japonés

Lo descubrí a la temprana edad de 6 años cuando en La Vanguardia leí aterrado que un monstruo prehistórico estaba atacando la isla: Japón bajo el terror del monstruo (Inoshiro Honda 1954). Era una publicidad encubierta, porque no ponía nada que hiciera sospechar que se trataba de una película de próximo estreno. Sigue siendo una de mis favoritas, y la mejor que se ha hecho sobre Godzilla.

Rashomon, film de Akira Kurosawa

Cuando dos años más tarde vi en el Fémina, del Paseo de Gracia, Los hijos del volcán (Inoshiro Honda 1956) me convertí en fiel seguidor del cine de monstruos japonés.

En esta misma época descubrí otro tipo de cine con Rashomon (Akira Kurosawa 1950). La vi en verano, en un cine al aire libre de Sitges, y recuerdo que no me aburrí, aunque no fuera muy adecuada a mi edad. Me gustaba ver a los samurais y la forma que tenían de hablar. Quién me iba a decir que con el tiempo Kurosawa se convertiría en uno de mis realizadores favoritos.

Entre finales de los 50 y principios de los 60 proliferaron las peliculas made in Hollywood, que pretendian americanizar a los orientales. Una de las más famosas fué La casa de té de la luna de agosto (Daniel Mann 1956) cuya mayor virtud era ver a Marlon Brando disfrazado (y maquillado) de japonés.

También se disfrazó de oriental Shirley MacLaine en Mi dulce geisha (Jack Cardiff 1961), aunque no se esforzó mucho, porque ella ya posee facciones orientales. La idolatro. Reina en la comedia, deslumbra en el musical y se fortalece en el drama.

En Los dientes del diablo (Nicholas Ray 1960) la divina Yoko Tani (actriz japonesa nacida en Francia) hacía de esquimal emparejada con Anthony Quinn (al que no tuvieron que maquillar mucho) y proponía reir (follar) a Peter O’Toole, que interpretaba a un sacerdote demasiado serio.

En los años 70 los cinéfilos teníamos que cruzar la frontera hacia Francia para ver las películas prohibidas aquí. Una de ellas fué El imperio de los sentidos (Nagisa Oshima 1976). Todo un escándalo!, con escenas de sexo explícito.

El cine japonés siempre ha estado muy vivo, gracias a maestros como Yasugiro Ozu, Masaki Kobayashi o Kenji Mizoguchi, y a actores como el gran Toshiro Mifune.

A Tokio nos llevó Sofia Coppola en Lost in Translation (2003) y también Isabel Coixet en Mapa de los sonidos de Tokio (2009).

Y a Japón iremos, cuando podamos, pero eso si primero nos tendremos que casar, como Helena, que fué de luna de miel. Felicidades Helena!

Carlos Mir

 

 

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

Check Also

“El farol” (en concierto), de Santana es la canción del día de nosolocine.net

Hoy las santaneras y santaneros están, estamos, de enhorabuena. “El farol (Love is you)” es …

One comment

  1. Pues sí, Japón es otro planeta. Un maravilloso, lluvioso y excpecional planeta que todo el mundo debería visitar una vez en la vida. Lo malo es que está en el quinto pino y el viaje se hace muy tedioso. Animo a todos a que vayan, dejando de lado la incomodidad de tener que aguantar 14 horas de avión, porque cuando llegas, sabes que ha valido la pena. Y sí, me casé, en una boda en la que no faltaron José y Bianca y en la que tú, querido Carlos, estabas invitado pero no pudiste venir por motivos de agenda. Cuando nos veamos ya te enseñaré fotos y videos del acontecimiento… y del planeta Japón!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *