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PRIVILEGIOS DE UN OPERADOR DE PROYECCIÓN, UN OFICIO EN PELIGRO DE EXTINCIÓN. POR IVÁN GUERRERO

Como rerodaréis las seguidoras y seguidores de nosolocine.net hace unos días entrevisté a Iván Guerrero (junto a Pere Vila), operador de proyección.

En esta ocasión lo he invitado directamente a que nos hable de su oficio, de su experiencia. Os dejo con él.

Una de las ventajas que tiene mi trabajo, es que puedes conocer la opinión del espectador de primera mano, bien sea por lo que te transmiten o lo que comentan entre ellos al salir de ver cualquier película. Lo que me llevó a escuchar el otro día una frase que le dijo una madre a su hija al salir de ver Los Miserables: “Es por éste tipo de películas por lo que se inventó el cine”

No es que me impresionara la frase, pero si que me hizo echar la vista atrás, y sacar a relucir, a pesar de mi aspecto, mi lado más romántico. Y es que, me considero un privilegiado, por varios motivos.

El primero, y tal vez sea el punto de vista más romántico, es por lo que para mi era el cine hace un tiempo. No voy a hablar de películas buenas, muy buenas, menos buenas, malas ni nada por el estilo, si no de la forma que yo vivía el cine años atrás.

Es posible que los que tengáis mi edad e incluso seáis más mayores que yo, sintáis lo mismo que yo al pensar en ello. Para mi, cuando era simplemente un niño, ir al cine era un verdadero acontecimiento, y me siento muy triste al pensar que las generaciones actuales y las que están por venir, no lo vivan de la misma manera. Para mi era como un mundo mágico, y llegabas a esas salas monumentales, de las que ya no quedan, con esas pantallas gigantes, donde vivías aventuras de una forma, que solo se puede vivir en el cine.

El otro motivo por el que me considero un privilegiado, es por haber tenido un oficio tan maravilloso como el que tengo, aunque ahora esté desapareciendo. Para mi, la primera vez que entré en una cabina de cine, fue un amor a primera vista. Tuve esa sensación de que había algo en la vida que yo podía hacer,y transmitir esa magia que yo sentía cuando era pequeño, pues estaba dentro de la fábrica de los sueños, y mi trabajo, mi esfuerzo, iba a hacer que miles de personas, día tras día, vivan emociones.

Ahora, al echar la vista atrás, siento una profunda nostalgia y una gran tristeza, pues estoy viendo que, por lo menos aquí, esa magia está a punto de desaparecer. Es posible que sea poco optimista, pero el proceso de digitalización de los cines, va a llevar, lo queramos o no, a que la mayoría de los pequeños cines, cines de barrio, etc, no puedan asumir esos costes, pues se apuesta por una tecnología con una obsolescencia programada, a un precio muy elevado.

Si bien gran parte de eso que para mi era tan bonito, con la llegada de las multisalas ya se perdió, la digitalización va a acabar de rematar el trabajo. Es por eso, que me siento privilegiado, de haber vivido todo eso, y triste, al pensar como todo desaparecerá.

Aunque soy de los que piensan que la esperanza es lo último que se pierde, y tal vez, no sea el único romántico, y dentro de algún tiempo, volvamos a ver como los cines, vuelven a ser cines. Quizá sea uno de los que estáis leyendo ésto, el que reviva la llama, nunca se sabe, pero desde el fondo de mi corazón, me encantaría volver a sentir esas cosquillas en el estómago, al mirar desde la ventanita a una sala llena de gente deseando vivir aventuras, emocionarse, reír, llorar, y arrancar una película al son del celuloide correr por el proyector.

Iván Guerrero

Foto por cortesía de Iván Guerrero

Foto (exterior del post) del cine Imperial de Baiona: Bianca Baust

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2 comments

  1. Ruiz de Villalobos

    Felicidades a Iván Guerrero por este magnífico texto. Por describir con tanto acierto la poesía del cine, su magia y su dimensión. Y que no tenga temor que el cine siempre será cine, aunque las nuevas tecnologías arrinconen trabajos tan dignos, tan apasionantes, como el suyo. Y cierto, es un ser privilegiado, no solo por trabajar en esa zona tan olvidada de los proyeccionistas y haber vivido el cine tan intensamente, si no también por hacernos llegar con este emotivo texto todo su amor al cine que es el que siente los verdaderos cinéfilos. Un abrazo y mucha suerte.

    Miguel-Fernando

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