Ya os hablamos hace unas semanas de este innovador proyecto que se ha celebrado en la ciudad de Girona los pasados 12 y 13 de julio, que combina varios ambitos y expresiones artísticas. El Milestone ha sido un éxito de público y artístico. Os ofrecemos varios documentos gráficos. Nosotros por cuestiones profesionales no pudimos estar, pero disponemos de información privilegiada al respecto. Os dejo con María Badia que sí estuvo presente.

En el tema street art, desde el lunes anterior al concierto ya podias pasear por Girona en búsqueda y captura de los artistas para pillarlos en pleno proceso de creación.

El más curioso quizá, era Boris Hoppek, así como todos tenían fijado un punto en el que reproducir su obra, Boris iba por libre, dibujando con tiza donde le venía en gana (siempre vigilado por un miembro de Milestone, no fuera que quisiera pintar en plena catedral!!) Además de sus tizas, y viñetas de papel pegadas en la pared con frases como “Come bien, caga fuerte y no tengas miedo a la muerte” escrita en catalán, te lo podías encontrar paseando por la calle envuelto en una bolsa de basura o haciendo historias con sus negritos en formato balón de playa.

Vhils y su escultura taladrada en el muro, ha sido la obra que más repercusión ha alcanzado, lo mismo que el cocodrilo de Erica Il Cane, que en realidad es La cocollona, animal de la mitología Gironí, mitad cocodrilo, mitad mariposa, representado junto con las moscas Gironís, muy muy características de la zona.

Los conciertos comenzaron con Kitty Daisy and Lewis, a las 19.00 de la tarde. Muchas familias con niños cantando y bailando descalzos.

 

El público, al igual que los estilos musicales, muy eclécticos, lo cual creaba un ambiente muy acogedor. El punto fuerte de los conciertos, precisamente fue un apagón de luz que ocurrió durante el concierto de Playing for change el segundo día, siendo un grupo formado por músicos que actuaban en la calle, supieron salir del paso, sin dejar de tocar un solo segundo de los 20 minutos que duró el incidente, consiguiendo contagiar al público de una actitud mágica y colaborativa, pues todos nos pusimos a cantar y animar.

                     María Badia