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UN REVUELTITO DE SERIES – DESPEDIDAS, REGRESOS Y BIENVENIDAS -, Y LIBROS. Por Natxo Torres Zenarrutzabeitia

Yo, también habría preferido otro tipo de revueltito, uno de ajitos tiernos con gambas, por ejemplo, pero… ¡esto es lo que hay!

Después de unas semanas en las que no os he dado la “matraca” con el tema series – aunque os he castigado, un poquito – ¡no seáis llorones! -, apareciendo en otras secciones de la página – fútbol/Barça -, vuelvo con este comentario sobre algo de lo que tenemos actualmente en pantalla (series), al que añado, si no quieres taza, taza y media, algo de libros. Un campo este, que veo un poco “abandonadillo” en nosolocine.net.

En lo que a series se refiere, lo primero es lo primero, destacar la excelente rentrée, de la 5ª y penúltima temporada, de “The Americans”, regreso por todo lo alto. Desde su primer episodio, (de momento van 6), ya estamos dentro. Sin necesidad de dar tiempo a que la maquinaria coja su velocidad crucero – como le pasaba a otra gran serie “Mad Men”, que necesitaba 2, 3 episodios para “coger la forma”-.

La línea narrativa sigue con muy buen trazo, y aunque se diversifica en varios escenarios, imagino que todo acabará confluyendo en D.C.  Es la ventaja de contar con  buenos actores, un destacable guión y, sobre todo, las ideas claras. Sigo recomendándola, para mí una serie imprescindible, y no, no es ningún tipo de *Hype“, y no entiendo como no goza del crédito, del que debería gozar. Por cierto, ha reaparecido (¿cameo?), Alison Wright (Martha).

He visto, asimismo, la temporada final de “Girl”, perdón, “Girls”, la serie de Lena Dunham, que, tras 6 temporadas, acaba de decir adiós. Aunque yo me “despedí”, de ella hace varias – en uno, de mis escasos momentos de lucidez -, tenía curiosidad por ver como la cerraba y que había sido de Marnie Michaels, que (a pesas de ser… ¡Marnie!, o por eso), es mi tipo.

Normalmente, cuando algo llega a su fin, tendemos a suavizar nuestra mirada, y o, a recordar/potenciar los buenos momentos, pero este no es el caso, porque su creadora se carga esta opción con un innecesario subrayado, de trazo grueso además.

Así que, esta última entrega, combina buenos episodios (enorme el 3º, el que co-protagonizaba Matthew Rhys) con otros prescindibles, (el 8º), que hacen que te cuestiones, ¡qué c… hago viendo esto! Dicho esto; la parte salvable de este episodio, me trajo a la cabeza  “Smoke”, la película de Wayne Wang & Paul Auster, ¡no hay mal que por bien no venga!

Pero vamos; se han alternado buenos momentos, con, mucho, más de lo mismo.  Algunas puertas se han, mejor dicho, las ha cerrado con suavidad y otras de un portazo.

En resumen; que ha seguido siendo, “El Mundo de Hannah” o “Hannah y sus amigas”, Lena “fiel” hasta el final.

Y hasta que volviesen  las terceras temporadas de “Better Call Saul” (ya desde el 10)  y de “Fargo” (a partir del 19), he echado un ojo a dos producciones Amazon:  “Sneaky Pete” y  “The Man in the High Castle”.

A priori, la 1ª de ellas, “Sneaky Pete”, era más de mi estilo, por afinidad y empatía con género y actores. Aquí, ejerce labores de producción Bryan Cranston, bueno, no solo labores de producción, ya sabéis de qué va esto, con “Heisenberg” dentro del proyecto es más sencillo vender la serie a Amazon y que estos nos la cuelen a nosotros.

La serie – de 10 episodios -, cuenta la historia de Marius, un timador, quien después de 3 años a la sombra es excarcelado, y para evitarse problemas (mafioso le espera con ganas, y no de hablar precisamente), roba la identidad/vida de su compañero de celda – al que le quedan, todavía, un par de añitos más a la sombra -, y “vuelve”, después de 20 años, a la casa familiar y se da de bruces con la familia que le habría gustado tener.

Su protagonista principal es Giovanni Ribisi, un actor que, hace tiempo, gozó de cierta popularidad y que vendría a ser como un Casey Affleck de serie B. Los relaciono, porque siempre me han parecido actores “raritos”, a los que les falta un hervor, y un hervor largo. Son como esos personajes que aparecen en las novelas de Jim Thompson, (“1.280 almas” y “El asesino dentro de mí”), que no sabes si son listos o tontos del culo con muchísima suerte, – de hecho el hermano de Ben, protagonizó la adaptación, que de la 2ª de ellas, hizo Michael Winterbotton -.

Y al margen de Bryan Cranston (el mafioso), también aparecen un montón de grandes secundarios, entre los que destacan Margo Martindale (“The Americans”) y Peter Gerety (“The Wire”), como sus “nuevos” abuelos.

Y a posteriori, ¿qué  ha resultado ser? : Una decepción.

Aunque parecía, que de ambas propuestas, esta iba a ser mi caballo ganador, ha resultado ser más ligerita, predecible y “buenista” de lo que su inicial planteamiento indicaba – y de lo que debería haber sido -.

Y ese exceso de timadores, estafadores, secretos y mentiras, tampoco le han ayudado, convirtiéndola en algo cansino, predecible  – como decía antes -, y, lo que es peor, aburrido (a pesar de su acelerón en el último tramo, para llegar a tiempo a dónde todos sabíamos que iba a llegar), para este tipo de “negocio”.

Pero; por los actores y, sobre todo, por dónde tengáis puesto el “nivel” de exigencia… se le puede dar, bien una oportunidad, o bien, tenerla presente para un “apurillo”.

En lo que a mí respecta, serie acabada, porque a lo que decía antes, hay que añadirle (y esto es lo realmente grave), que ni Peter/Marius, ni su clan, ni su ”familia”, en ningún momento, me  “tocan”, vamos que… lo mismo me dan, que me dan lo mismo. ¡Pero cada uno, es cada uno!

La otra, “The Man in the High Castle” se basa en una novela del mismo título – novela que abandoné, no entré, y… sabía que no iba a entrar – de Philip K. Dick,  y durante 2 temporadas de 10 episodios cada una de ellas – la 3ª está al caer -, nos cuenta cómo va el mundo desde que alemanes y japoneses lo dominan, no solo lo dominan, sino que se lo han repartido. De su reparto, el que suscribe, solo conocía a Rufus Sewell (“Dark City”), y a Alexa Davalos  -a ésta, solo de nombre, pero ahora que al nombre ya le he puesto cara… ha quedado grabada en mi disco duro –,  aunque conforme ha ido avanzando la serie, han ido apareciendo más caras conocidas.

¿Y, qué es?: una joyita. No daba un duro por ella – por el reparto y, sobre todo, por mi fallido intento con la novela que le sirve de base -.

Pero con el relato de Philip K. Dick solo comparte idea argumental – planteamiento – y muy poquitas cosas más. El desarrollo  de ambas, es antagónico. Personajes y dibujo de los mismos,  sub-tramas, ambientación y un gran montaje – soberbio ese montaje paralelo -, convierten esta producción de Amazon en, lo dicho, una joyita de visión obligatoria.

Quedas enganchado ya en los elegantes títulos de crédito y puedes ver, no es broma, temporadas completas, sobre todo la 1ª, de un tirón. Más fácil  de seguir – y para mí, mejor -; porque la 2ª es un gran puzle con un montón de piezas difíciles de encajar, pero que a partir del 6º episodio – en mi caso, no soy nada “manitas”-, empiezas a ver cuál puede ser su ubicación.

En lo que a libros se refiere, al margen de fracasar con el de Philip K. Dick, “The Man in the High Castle”, he leído, por lo que ha sido y no por lo que es – ¡qué vamos a hacer, soy asquerosamente fiel! -, “La canción de las sombras” de John Connolly/Charlie Parker, 13ª entrega – las 4 primeras de obligada lectura -, de este detective, ya tan castigadito y cansino  como, desde hace tiempo, son, y me dejan, las novelas que protagoniza. La empecé con la mejor de las actitudes, pero reconozco, que hacia la mitad, ya la estaba “leyendo al estilo Lisbeth Salander”, y no; tampoco gozo de esa capacidad. Es que la cosa sigue derivando a género y personajes que me interesan muy poco, por no decir nada, en detrimento del género y de los personajes que las hicieron imprescindibles. Bueno, género, personajes y ritmo.

Y para terminar, una que sí. Un tiro seguro. “Las sombras de… – Grey, no. ¡Pardillos! Procuro evitar las cochinadas/basurilla, sobre todo, esto segundo –  Quirke”.

7ª entrega de esta saga – recomendable en su totalidad -, protagonizada por este patólogo con ínfulas de detective al que acompaña su amigo, el comisario Hackett, – unos modernos Quijote y Sancho, aunque no tengo muy claro quién es quién -, y al que sus excesos le van pasando factura.

Personajes bien dibujados y una buena historia para contar – ¡mira, como “The Americans”! -, que Benjamin Black cuenta, sin prisa (como una buena sobremesa), como nadie.

Y ahora ando liado con la última – 11ª – de Jo Nesbo/Harry Hole, “La sed”, como ya os dije en el comentario de la 10ª, – “Policía”-, en el caso de Harry, iba contra natura eso de… “fueron felices y comieron perdices”, quien se lo creyera es que no conoce a Mr. Hole/demonios interiores. Pero el comentario de esta novela – lo siento, pero habrá -, en la próxima caricatura.

Agur.

Natxo

*Hype, todos, yo el primero, tenemos que ir adecuando nuestro lenguaje a los tiempos que corren, eso de vender la burra, ya… como que no. Y eso, más o menos, es lo que significa Hype, para que la cosa quede clara, cito textualmente al gran Roberto Morato, quien en el “Imágenes” de Marzo y dentro de su análisis de la película “Crudo”, lo dejaba, claro no, cristalino (que diría Tom Cruise), “es la creación artificial e interesada de expectación de cara a un producto. Siempre posee una connotación negativa, hay unos intereses detrás de esa expectación artificial, que, normalmente, suelen responder a unas expectativas económicas”.

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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