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Los desconocidos hermanos Plá o recordando a Josep Dolcet. Por Oriol Pérez Treviño

Jueves, 16 de septiembre de 2021

En el conjunto de la historia de la música en Catalunya, los hermanos Joan Baptista (Ca 1720-Ca 1780), Manuel (Ca 1725-1766) y Josep Pla (1728-1762) constituyen un capítulo de gran importancia y me atrevería a decir que, desgraciadamente, todavía demasiado poco conocido. Es más: su obra musical no sólo se erige como uno de los máximos exponentes de dicha historia, sino también de la música europea. Podemos afirmar categóricamente, así, como los hermanos Pla jugaron un papel más que destacado en la Europa de su época, al igual que lo hicieron, en otros momentos, compositores catalanes como Domènec Terradellas (1713-1751), Ferran Sor (1778 -1839) o, por supuesto, Robert Gerhard (1896- 1970), por citar sólo tres ejemplos relevantes que mantienen en común el hecho de que tuvieron que emigrar, en algún momento de sus vidas, a otras latitudes de Europa.

Josep Dolcet

En el caso de los Pla, sin embargo, hay que añadir una serie de características que convierten esta saga en algo más que el mencionado capítulo exitoso de la historia de la música catalana. En primer lugar, nos acercamos también a una de las familias de músicos más conocidas de Catalunya, sin que ello signifique ninguna singularidad en la historia de la música occidental. Pensemos rápidamente en los celebérrimos casos de los hermanos venecianos Marcello (Alessandro y Benedetto), los austriacos Haydn (Franz Joseph y Michael) o los tres hijos más destacados del gran Johann Sebastian Bach (Wilhelm Friedemann, Carl Philip Emanuel y Johann Christian). Esto sin olvidar, en nuestro país, los hermanos Soler (Antoni y MateU), la familia Rodil (o Rodill) o los Rosquelles. Estamos, por tanto, ante una tríada de músicos arquetípica y representativa de un momento histórico donde la función del músico formaba parte de la dedicación profesional familiar y se articulaba de manera gremial.

Uno de los aspectos que más nos sorprenden en acercado a los hermanos Pla es su carácter mítico y legendario. No nos estamos refiriendo a una tipología de leyenda similar a la que rodea al citado Domènec Terradellas, según algunas fuentes, asesinado a manos de unos sicarios pagados por Niccolò Jommelli (paradójicamente, un músico al que los Pla sirvieron en Ludwigsburg ), celoso de los éxitos operísticos alcanzados por el catalán. Hablamos más bien de una leyenda de aura y reconocimiento absolutos. Uno de los primeros biógrafos de Händel, John Mainwaring (1724-1807), los cita con gran admiración en sus Memoirs of the Life of the Late George Frederic Handel (Londres, 1760). Por su parte, el compositor y poeta del Sturm und Drang Christian Friedrich Daniel Schubart (1739-1791) los comparó nada menos que con los míticos gemelos mitológicos de Cástor y Pólux, en su obra Ideas sobre la estética de la música, de 1806.

La singularidad de la música de los hermanos Pla ha hecho que su recuperación haya venido, principalmente, de la mano de los intérpretes musicales. Así, el mítico flautista marsellés Jean-Pierre Rampal (1922-2000) presentó el disco Catalán Flute Music of the XVIIIth Century (Sony, 1995) junto al flautista Claudi Arimany y la Franz Liszt Chamber Orchestra, en el que presentó, por primera vez, composiciones de los Pla.

Otras grabaciones de la música de los Pla han sido el de música religiosa a solo con la Orquesta Barroca Catalana y, de manera especial, los Conciertos para oboe del estratosférico Ensemble Zefiro de Alfredo Bernardini, con la construcción exprés para esta grabación de un instrumento por parte de Pau Orriols, partiendo del instrumento del lutier histórico Xuriach que se conserva en el Museu de la Música de Barcelona. Estos dos últimos grabaciones fueron promovidos, en su momento, por el Centre Robert Gerhard para la Promoción y Difusión del Patrimonio Musical Catalán.

Aproximarse a los hermanos Pla es también tener que hablar de instrumentos. Estudiosos como el excelente musicólogo y fagotista Josep Borràs han señalado que la construcción y venta de todo tipo de instrumentos desde el siglo XVII en Catalunya, especialmente en Barcelona, ​​es un hecho incuestionable y de una gran importancia. Al margen de esta compraventa, existían también los constructores. Entre estos sobresale dicha marca Xuriach, que se corresponde a una estirpe de constructores de instrumentos de viento-madera, instalada en la calle de la Boqueria de Barcelona, ​​y también parece que intérpretes de estos instrumentos en la ciudad condal, activos desde principios del siglo XVIII hasta el año 1792.

Al margen de las investigaciones de los intérpretes, destacan las investigaciones del musicólogo de origen leridano Josep Dolcet (1961-2020) que, desgraciadamente, nos dejó demasiado pronto, pocas semanas antes del estallido de la pandemia. No me hagan decir el porqué, pero escuchando en estos últimos días algunos discos donde la contribución de Dolcet fue fundamental, me he dado cuenta que, junto a Terradellas, uno de los temas que más apasionaba al musicólogo eran estos Pla como así lo demostró en trabajos como el estudio Tres o quatre concerts dels Pla, galardonado en 1988 con el Premio de Musicología Emili Pujol del Institut d’ Estudis Ilerdencs. Así, gracias a su investigación podemos afirmar una serie de puntos. Por ejemplo, que los hermanos Pla constituyeron una familia de compositores-intérpretes. Si bien se reconoció, internacionalmente, su habilidad y destreza como oboístas, también fueron intérpretes de otros instrumentos -violín, fagot, salterio, flauta travesera, clavicémbalo-. Compusieron básicamente música de cámara: sonatas a solo, a dúo o trío para instrumentos de viento, que fueron de aquello más difundidas en toda Europa con ediciones en ciudades tan importantes como Londres o París. Con todo, esto no significa la exclusión en la composición de otros géneros musicales. Todo esto que ahora cualquier estudiante, incluso el menos brillante, sabe o tendría que saber, nunca se hubiera conocido sin los estudios de Dolcet.

La mayoría de la música de los Pla nos ha llegado a través de manuscritos provenientes de ciudades tan dispares y alejadas como Génova, Estocolmo, Pistoia, Karlsruhe, Milán, Keszthely, Ratisbona, Undine, Madrid, Arantzazu o Guadalupe (México). Estos manuscritos no especifican cuál de los tres hermanos es el autor. En las ediciones impresas era corriente encontrar diferentes firmas como ‘del Signor Pla’, ‘de Pla’ o ‘Signors Pla’.

Todavía hoy, su música es capaz de despertar en nosotros una profunda admiración. Y también, personalmente, de melancolía, recordando los largos ratos de trabajos y reuniones con Josep Dolcet al que algunos echamos de menos. Recordando Josep Dolcet.

Oriol Pérez Treviño

@Oriol676388017

 

ELS DESCONEGUTS GERMANS PLA O TOT RECORDANT JOSEP DOLCET

 

Dijous, 16 de setembre de 2021

 

En el conjunt de la història de la música a Catalunya, els germans Joan Baptista (Ca 1720-Ca 1780), Manuel (Ca 1725-1766) i Josep Pla (1728-1762) constitueixen un capítol de gran importància i m’atreviria a dir que, malauradament, encara massa poc conegut. És més: la seva obra musical no només s’erigeix com un dels màxims exponents de l’esmentada història, sinó també de la música europea. Podem afirmar com categòricament els germans Pla van jugar un paper més que destacat a l’Europa de la seva època igual que ho van fer, en altres moments, compositors catalans com Domènec Terradellas (1713-1751), Ferran Sor (1778-1839) o, no cal dir, Robert Gerhard (1896-1970), per citar només tres exemples rellevants que mantenen en comú el fet que van haver d’emigrar, en algun moment de les seves vides, a Europa.

 

En el cas dels Pla, però, cal afegir-hi un seguit de característiques que converteixen aquesta nissaga, tanmateix, en alguna cosa més que l’esmentat capítol reeixit de la història de la música catalana. En primer lloc, ens atansem també a una de les famí- lies de músics més conegudes de Catalunya, sense que això signifiqui cap singula- ritat en la història de la música occidental. Pensem ràpidament, així, en els celebèr- rims casos dels germans venecians Marcello (Alessandro i Benedetto), els austríacs Haydn (Franz Joseph i Michael) o els tres fills més destacats del gran Johann Sebastian Bach (Wilhelm Friedemann, Carl Philip Emanuel i Johann Christian). Això sense oblidar, al nostre país, els germans Soler (Antoni i Mateu), la família Rodil (o Rodill) o els Rosquelles. Estem, per tant, davant una tríada de músics arquetípica i representativa d’un moment històric on la funció del músic formava part de la dedicació professional familiar i s’articulava d’una manera gremial.

 

Un dels aspectes que més ens sorprenen en atansat-nos als germans Pla és el seu caràcter mític i llegendari. No ens estem referint a una tipologia de llegenda semblant a la que rodeja al citat Domènec Terradellas, segons algunes fonts, assassinat a mans d’uns sicaris pagats per Niccolò Jommelli (paradoxalment, un músic a qui els Pla van servir a Ludwigsburg),  gelós dels èxits operístics assolits pel català. Parlem més aviat d’una llegenda d’aura i reconeixement absoluts. Un dels primers biògrafs de Händel, John Mainwaring (1724-1807), els cita amb gran admiració a les Memoirs of the Life of the Late George Frederic Handel (Londres, 1760). Per la seva banda, el compositor i poeta de l’Sturm und Drang Christian Friedrich Daniel Schubart (1739-1791) els va comparar ni més ni menys que amb els mítics bessons mitològics de Càstor i Pòl·lux, a la seva obra Idees sobre l’estètica de la música, de 1806.

 

La singularitat de la música dels germans Pla ha fet que la seva recuperació hagi vin- gut, principalment, de la mà dels intèrprets musicals. Així, el mític flautista marsellès Jean-Pierre Rampal (1922-2000) va presentar el disc Catalan Flute Music of the XVIIIth Century (Sony, 1995) junt al flautista Claudi Arimany i la Franz Liszt Chamber Orches- tra, en el qual va presentar, per primera vegada, composicions dels Pla.

 

Altres enregistraments de la música dels Pla han estat el de música religiosa a solo amb l’Orquestra Barroca Catalana i, de manera especial, els Concerts per a oboè de l’estratosfèric Ensemble Zefiro d’Alfredo Bernardini, amb la construcció exprés d’un instrument per part de Pau Orriols partint de l’instrument del lutier històric Xuriach que es conserva al Museu de la Música de Barcelona. Aquests dos últims enregistraments van ser promoguts, en el seu moment, pel Centre Robert Gerhard per la Promoció i Difusió del Patrimoni Musical Català.

 

Aproximar-se als germans Pla és també haver de parlar d’instruments. Estudiosos com l’excel·lent musicòleg i fagotista Josep Borràs han assenyalat com la construcció i venda de tot tipus d’instruments des del segle XVII a Catalunya, especialment a Barcelona, és un fet inqüestionable i d’una gran importància. Al marge d’aquesta compra-venda, existien els constructors. Entre aquests sobresurt l’esmentada marca Xuriach, que es correspon a una nissaga de constructors d’instruments de vent-fusta, instal·lada al carrer de la Boqueria de Barcelona, i també sembla que intèrprets d’aquests instruments a la ciutat comtal, actius des de principi del segle XVIII fins al 1792.

 

Al marge de les recerques dels intèrprets, destaquen les investigacions del musicòleg d’origen lleidatà Josep Dolcet (1961-2000) que, malauradament, ens va deixar massa aviat poques setmanes abans de l’esclat de la pandèmia. No em facin dir el perquè, però escoltant en els darrers dies alguns discs on la seva contribució va ser fonamental me n’he adonat que, junt a Terradellas, un dels temes que més apassionaven a Dolcet eren aquests Pla com així ho va demostrar en treballs com l’estudi Tres o quatre concerts dels Pla, guardonat el 1988 amb el Premi de Musicologia Emili Pujol de l’Institut d’Estudis Ilerdencs. Així, gràcies a la seva recerca podem afirmar una sèrie de punts. Per exemple, que els germans Pla constitueixen una nissaga de compositors-intèrprets. Si bé se’n va reconèixer, internacionalment, la seva habilitat i destresa com a oboistes, també van ser intèrprets d’altres instruments —violí, fagot, saltiri, flauta travessera, clavicèmbal—. Van compondre bàsicament música de cambra: sonates a solo, a duo o a trio per a instruments de vent, que van ser d’allò més difoses arreu d’Europa amb edicions a ciutats tan importants com Londres o París. Amb tot, això no significa l’exclosió en la composició d’altres gèneres musicals. Tot això que ara qualsevol estudiant, fins i tot el menys brillant, sap o hauria de saber, mai s’hagués conegut sense els estudis de Dolcet.

 

La majoria de la música dels Pla ens ha arribat a través de manuscrits provinents de ciutats tan dispars i allunyades com Gènova, Estocolm, Pistoia, Karlsruhe, Milà, Keszthely, Ratisbona, Undine, Madrid, Arantzazu o Guadalupe (Mèxic). Aquests manuscrits no especifiquen quin dels tres germans n’és l’autor. En les edicions impreses era corrent trobar diferents signatures com ‘del Signor Pla’, ‘de Plà’ o ‘Signors Pla’.

 

Encara avui, la seva música és capaç de despertar en nosaltres una profunda admiració. I també, personalment, de melanconia tot recordant les llargues estones de treballs i reunions amb Josep Dolcet a qui alguns trobem a faltar. Tot recordant Josep Dolcet.

 

About Jose

Escritor, cineasta, activista cultural y organizador de festivales de cine

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